El chef de Maido considera que la presencia de la élite gastronómica mundial en Lima dejará una importante repercusión mediática y puede impulsar la llegada de más visitantes. Tras ingresar al grupo Best of the Best, sostiene que comienza una nueva etapa para el restaurante y para la gastronomía peruana.
LIMA, Perú. – La gastronomía peruana puede estar ante un nuevo punto de inflexión para su proyección internacional. La reciente celebración de The World’s 50 Best Restaurants 2026 en Lima no solo puso al país en el centro de la escena culinaria mundial, sino que también abrió una oportunidad para atraer a más viajeros interesados en conocer de cerca su cultura, sus productos y su cocina.
Así lo considera Mitsuharu “Micha” Tsumura, chef y fundador de Maido, quien destacó el impacto que puede generar la presencia de reconocidos cocineros, empresarios y representantes de la industria gastronómica internacional que llegaron al Perú para participar en esta cita.
“Hay muchas personas que no han venido a Perú, que están acá ahorita y que están conociendo más de nuestra cultura, de nuestra cocina. Y eso va a tener un rebote mediático a nivel mundial muy importante. Y eso nos va a traer mucho más turismo”, afirmó.
Para Micha, el encuentro representa la consecuencia de un trabajo sostenido durante casi dos décadas, impulsado por distintas generaciones de cocineros y referentes de la gastronomía nacional. En ese camino, recordó el impacto de Gastón Acurio y los hitos alcanzados por Central, que llegó al primer lugar mundial en 2023, y Maido, que obtuvo esa posición en 2025.
Una nueva etapa para Maido y para el Perú
Con su incorporación al exclusivo grupo Best of the Best, reservado para restaurantes que han alcanzado el primer puesto de The World’s 50 Best Restaurants, Maido cierra su etapa como competidor del ranking, pero abre un nuevo capítulo en su trayectoria internacional.
“Hoy día termina una etapa, pero yo siento que va a empezar otra mucho más grande para Maido. No solamente para Maido, para el país”, expresó Tsumura.
El chef considera que el reconocimiento internacional debe trascender los restaurantes premiados y convertirse en una plataforma para proyectar la diversidad del Perú. La gastronomía, en ese sentido, puede funcionar como una puerta de entrada para que más visitantes descubran otros atractivos del territorio nacional.
El turismo gastronómico, que ha ganado protagonismo en los últimos años, podría convertirse así en un motor para dinamizar otros segmentos de la actividad turística, desde las experiencias culturales y regionales hasta los viajes vinculados con la naturaleza y los productos locales.
“Tenemos que empezar a celebrar el éxito de los otros peruanos”
Más allá de los premios y las posiciones en los rankings, Micha dejó un mensaje que considera fundamental para el futuro del país: la necesidad de reconocer los logros de otros peruanos y construir una cultura de colaboración.
Al ser consultado por lo que les diría a los jóvenes que desean dedicarse a la cocina, recomendó primero conocer el Perú, viajar por sus regiones y descubrir la riqueza que existe más allá de los restaurantes. Pero también planteó una reflexión que, según señaló, debería involucrar a todos los ciudadanos.
“Algo que no solamente los cocineros, yo creo que todos los peruanos lo que tenemos que hacer es empezar a celebrar el éxito de los otros peruanos. Y ayudarnos entre nosotros. Eso es muy importante. Y creo que eso de ahí es algo que tiene que cambiar en el Perú. Alegrarnos por el éxito de los demás”, sostuvo.
Su mensaje cobra especial relevancia en un momento en que la cocina peruana acumula reconocimientos internacionales y proyecta nuevos referentes. Central y Maido ya alcanzaron el primer lugar del mundo, y hoy forman parte del grupo Best of the Best. Para Tsumura, sin embargo, el verdadero desafío está en convertir esos logros en oportunidades colectivas.
La presencia de la élite gastronómica mundial en Lima puede dejar mucho más que una ceremonia y una lista de ganadores: puede despertar el interés de nuevos viajeros, ampliar la visibilidad de los destinos peruanos y fortalecer la confianza en el talento nacional.
El mensaje de Micha resume esa visión: el éxito de un peruano no debería ser motivo de competencia o distancia, sino una razón para celebrar, apoyarse y avanzar juntos.