Delta considera que llevar la TUUA de transferencia internacional a cero es la alternativa más efectiva para recuperar competitividad, atraer nuevas rutas y evitar que las aerolíneas desplacen capacidad hacia otros hubs de la región.
LIMA, PERÚ. La disputa por la TUUA de transferencia internacional ha dejado de ser una discusión exclusivamente tarifaria y se ha convertido en un factor que puede definir el futuro de Lima como hub aéreo regional. Para Delta Air Lines, reducir el cobro al mínimo posible —idealmente eliminarlo— permitiría recuperar condiciones de competitividad frente a aeropuertos como Bogotá y Panamá.
La posición de la aerolínea estadounidense se produce mientras el sector aéreo advierte sobre una pérdida progresiva de pasajeros en conexión y un menor atractivo de Lima para desarrollar nuevas rutas. Según datos citados por IATA, entre enero y julio de 2026 el tráfico de conexión en Lima cayó 13,6%, mientras otros hubs regionales registraron crecimiento: Bogotá avanzó 19,8% y Panamá 17,6%.
Para Delta, el problema adquiere especial relevancia por su alianza estratégica con LATAM Airlines. Lima funciona dentro de este esquema no solo como destino final, sino como plataforma para distribuir pasajeros entre Estados Unidos y distintos mercados de Sudamérica. El costo adicional de las conexiones, sostiene la compañía, reduce la capacidad de competir por esa demanda frente a otros aeropuertos que no aplican una tarifa equivalente.
La preocupación ya tiene efectos concretos sobre las decisiones de las aerolíneas. Delta, por ejemplo, desistió de extender la temporada de su operación entre Salt Lake City y Lima, al considerar que los costos asociados a la TUUA afectan la competitividad económica de la ruta y las posibilidades de desarrollar mayor conectividad desde la capital peruana.
Una tarifa que divide al sector
Actualmente, la discusión enfrenta posiciones diferentes. Lima Airport Partners (LAP) ha planteado una reducción de la tarifa, mientras que las aerolíneas y sus gremios sostienen que la solución debería acercarse a una TUUA de costo cero para recuperar la competitividad del hub.
IATA considera que una reducción parcial no sería suficiente para generar un cambio significativo en las decisiones de inversión de la industria. Su vicepresidente regional, Peter Cerdá, ha señalado que cuanto más cercana a cero sea la tarifa, mayores serán las posibilidades de recuperar inversiones y capacidad aérea para Lima.
La discusión también ha llegado al Gobierno. Mientras el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) trabaja en una propuesta para reducir considerablemente el cobro e incorporarlo al precio de los boletos, el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) ha planteado directamente eliminar la TUUA de transferencia internacional para evitar que se convierta en una barrera para el crecimiento de las conexiones en Lima.
Lima compite por los pasajeros en conexión
El desafío no es menor. Los pasajeros que utilizan Lima para conectar con otros destinos pueden elegir cada vez más entre diferentes hubs de Sudamérica. Bogotá y Panamá, en particular, vienen ganando terreno mientras la capital peruana registra una disminución en sus conexiones.
IATA ha advertido que algunos flujos internacionales ya muestran fuertes diferencias. El tráfico de pasajeros entre Argentina y México vía Lima cayó 42,5%, mientras que esa misma conexión creció por Panamá y Bogotá. También se han registrado retrocesos en rutas que conectan Chile con República Dominicana, Colombia y México.
La consecuencia va más allá del pasajero en tránsito. Una menor demanda de conexiones puede afectar la rentabilidad de las rutas, reducir frecuencias y hacer que las aerolíneas decidan colocar sus aeronaves en otros mercados. Esto puede terminar impactando también al turismo receptivo, el comercio exterior y la conectividad del Perú.
El costo de perder conectividad
El escenario adquiere una dimensión mayor si Lima pierde capacidad para competir por nuevas rutas internacionales. IATA estima que, de mantenerse el deterioro de la conectividad, el Perú podría acumular hasta 21,7 millones menos de pasajeros internacionales hacia 2041, incluyendo alrededor de 5 millones de turistas que dejarían de llegar al país. El gremio calcula además un impacto potencial de aproximadamente US$6.300 millones en PBI y 369.000 empleos durante ese período.
Por ello, la discusión sobre la TUUA trasciende el monto que paga un pasajero en conexión. Lo que está en juego es la capacidad del Aeropuerto Internacional Jorge Chávez para consolidarse como una plataforma de distribución de pasajeros entre Norteamérica, Sudamérica y otros mercados internacionales.
Para Delta y otros actores de la industria, acercar la tarifa a cero permitiría que Lima vuelva a competir en igualdad de condiciones con los principales hubs regionales. El desafío para el Gobierno será definir una solución que preserve la sostenibilidad aeroportuaria sin trasladar un costo que termine restando demanda, rutas e inversiones.
La decisión marcará algo más que el precio de una conexión: determinará si Lima seguirá siendo una alternativa atractiva para las aerolíneas que buscan dónde crecer en Sudamérica.
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