Más de 200 mil turistas de la región llegaron en 2025, impulsando el lanzamiento de la campaña “Feel Free” para explorar las provincias checas.
PRAGA. La amistad entre la República Checa y América Latina atraviesa un momento vibrante. Más allá de las fronteras geográficas, el vínculo se ha transformado en una verdadera historia de complicidad cultural. Muestra de ello es el hito alcanzado en 2025, cuando 201 mil 096 visitantes latinoamericanos llegaron a Chequia, estableciendo una cifra récord que consolida a la región como un mercado clave para el turismo europeo.
Este logro coincide con el lanzamiento de la campaña Feel Free, la gran apuesta del destino orientada precisamente a inspirar a los viajeros a explorar más allá de su capital, Praga. La iniciativa invita a descubrir el país con total libertad y sin prisas, adentrándose en sus provincias; un mosaico donde cada región destaca por su identidad propia, naturaleza deslumbrante y riqueza histórica. Petr Lutter, director de la Oficina de Turismo de la República Checa para Latinoamérica, destacó que este récord demuestra que ambas culturas están más cerca que nunca, habiendo dejado de ser simples visitantes para convertirse en amigos.
Un destino curado para cada identidad
Bajo esta nueva visión estratégica, Chequia presenta una propuesta de destinos específicos donde cada nacionalidad latinoamericana puede encontrar una conexión profunda y auténtica con la cultura local:
-
México (Historia y misticismo): En Brno, los viajeros encuentran una vibrante vida nocturna, pero el vínculo se sella en la cripta del Monasterio de los Capuchinos, cuyo eco histórico dialoga con las momias de Guanajuato. Asimismo, Kutná Hora y su Osario de Sedlec ofrecen una perspectiva artística sobre la vida y la muerte que resuena con la cosmovisión mexicana.
-
Argentina (Retorno a las raíces): Llegar a Moravia representa un reencuentro genealógico, al ser la cuna de los descendientes checos que poblaron el Cono Sur. Su herencia sigue viva en el folclor de Vlčnov con la Cabalgata de los Reyes o en el Museo al Aire Libre de Rožnov pod Radhoštěm.
-
Brasil (Legados históricos): En Třeboň nació el abuelo materno de Juscelino Kubitschek, el presidente que fundó Brasilia. Además, la innovación se refleja en Zlín, la ciudad funcionalista de la familia Baťa, cuya huella industrial es fundamental en la historia del calzado brasileño, todo maridado con la cerveza original de Pilsen.
-
Colombia (Devoción y ciclismo): Olomouc se posiciona como un epicentro de espiritualidad con su columna de la Santísima Trinidad y sus rutas de peregrinación. Por otro lado, la geografía checa se abre al cicloturismo de alto nivel con rutas como Praga – Karlštejn, ideales para los aficionados colombianos a las dos ruedas.
-
Perú (Alquimia y bienestar): El Triángulo de Spas (Karlovy Vary, Mariánské Lázně y Františkovy Lázně) ofrece una experiencia de bienestar que evoca las propiedades minerales de las aguas termales de Cajamarca. En la barra, el emblemático licor Becherovka busca dialogar en complejidad con la nobleza del Pisco.
-
Chile (Naturaleza y vino): Para quienes están habituados a los Andes, el Parque Nacional de la Suiza Bohemia ofrece imponentes formaciones rocosas. Adicionalmente, Moravia del Sur (Pálava y Mikulov) abre sus viñedos y cavas para el intercambio de conocimientos en torno a la excelencia vitivinícola.
Con la mirada puesta en el futuro y respaldada por dos décadas de trabajo de la Oficina de Turismo tendiendo puentes, la República Checa consolida una estrategia basada en la sostenibilidad, la digitalización y el lujo de lo auténtico, invitando a construir juntos los recuerdos de las próximas décadas.
![]()

