En solo seis días, del 28 de junio al 4 de julio, Mahahual recibió 390 toneladas de sargazo, convirtiéndose en uno de los destinos más afectados del Caribe mexicano. A pesar de la magnitud del recale, hoteleros de la zona aseguran que no se han registrado cancelaciones de reservas, gracias al funcionamiento de las barreras antisargazo colocadas por la Secretaría de Marina.
Raúl Angulo, presidente de la Asociación de Hoteles del Sur de Quintana Roo, afirmó que la contención ha sido efectiva en la zona comercial. “Se genera una especie de alberca natural; el sargazo no está entrando a las áreas turísticas”, declaró. Además, 77 personas, entre marinos, empresarios y prestadores de servicios, participan en las labores de limpieza para proteger las playas.
Aunque junio marcó un pico preocupante en la proliferación de sargazo en el Atlántico, la NASA y la Universidad del Sur de Florida advierten que julio será un mes aún más crítico. Las autoridades continúan monitoreando el fenómeno ante los niveles récord de cobertura oceánica en varias regiones del Caribe.
