Javier Muñiz lleva la cocina ancestral de Cusco a Perú Mucho Gusto

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El chef y fundador de Watya presenta en Lima una propuesta de cocina de territorio que combina productos altoandinos, técnicas contemporáneas y la memoria gastronómica del Cusco.

LIMA, PERÚ. Una papa cocinada bajo tierra fue el punto de partida de un sueño que hoy tiene nombre propio: Watya. Para el chef Javier Muñiz, la cocina no solo representa una profesión, sino también una forma de recuperar recuerdos, productos y técnicas ancestrales del territorio cusqueño.

Durante Perú Mucho Gusto Lima 2026, el chef llegó desde Cusco para compartir con el público limeño parte de esta propuesta gastronómica basada en los productos de altura y en una visión contemporánea de la cocina andina.

“Watya es realmente una cocina ancestral. Nace de un sueño mío, de cómo comía yo la primera comida que era cocinada bajo tierra: la papa”, explicó Muñiz durante una entrevista con Miradas Noticias.

Cocina de territorio

A partir de esa memoria, Muñiz construyó una propuesta que busca reinterpretar la cocina tradicional del Cusco utilizando herramientas de la gastronomía contemporánea.

Watya se define como una cocina de territorio, donde los productos provenientes de la sierra y de zonas de extrema altura ocupan un papel central.

La propuesta incorpora productos silvestres y cultivados por comunidades altoandinas, además de elementos artesanales que forman parte integral de la experiencia del restaurante, desde la vajilla hasta el diseño del espacio.

La cocina contemporánea, las técnicas modernas e incluso algunos recursos de la cocina molecular se integran a esta propuesta sin perder de vista el origen de los ingredientes.

“Usamos productos netamente de la sierra, de altura, de extrema altura. Insumos y productos silvestres cultivados por las personas altoandinas”, explicó el chef.

Una escuela marcada por grandes maestros

La trayectoria de Javier Muñiz también ha estado vinculada al aprendizaje junto a reconocidos referentes de la gastronomía peruana.

Entre sus experiencias destaca su paso por Micha Tsumura y Maido, así como el aprendizaje junto a Gastón Acurio, a quien reconoce por haber abierto las puertas de la gastronomía peruana hacia el mundo.

Estas experiencias forman parte de una escuela que Muñiz trasladó posteriormente a su propio proyecto, buscando construir una identidad gastronómica en la que territorio, producto, técnica y memoria convivan en un mismo plato.

Cusco llega a Lima

La participación de Watya en Perú Mucho Gusto representa para Muñiz una oportunidad de acercar una parte de la gastronomía cusqueña a los visitantes de la capital.

Gracias a la invitación de PROMPERÚ, el equipo del restaurante viajó desde Cusco para presentar una propuesta que busca mostrar que la cocina peruana también puede contarse desde sus territorios y desde los productos que nacen en las zonas más altas de los Andes.

Y la respuesta durante el primer día de la feria superó las expectativas.

“Este primer día ha sido increíble. Hubo muy buena acogida. Había gente que probaba un plato, regresaba por un segundo y quería probar otro más”, contó Muñiz.

Para el chef, esa reacción del público representa una confirmación del trabajo que realiza diariamente junto a su equipo.

“Esa felicidad que siente cada cliente, esa experiencia que nosotros le damos, se siente. Eso nos hace sentir seguros de que estamos haciendo las cosas bien”, señaló.

Watya, en el corazón del Valle Sagrado

Quienes quieran conocer directamente la propuesta de Javier Muñiz pueden encontrar Watya en Ollantaytambo, uno de los principales puntos turísticos del Valle Sagrado de los Incas y paso obligado para muchos viajeros que se dirigen hacia Machu Picchu.

El restaurante se encuentra en una ubicación estratégica, en las inmediaciones del puente y con vistas hacia el entorno de Ollantaytambo.

Desde allí, la propuesta gastronómica busca conectar al visitante con el territorio a través de los productos, las técnicas y una experiencia que tiene como protagonista al paisaje andino.

Muñiz invita tanto a turistas nacionales como extranjeros a descubrir esta cocina directamente en Cusco.

Una cocina que cuenta historias

La propuesta de Watya parte de una idea sencilla pero poderosa: un producto puede contar la historia de un territorio.

La papa cocinada bajo tierra que inspiró al chef se convierte así en el símbolo de una cocina que mira hacia las raíces, pero que utiliza herramientas contemporáneas para dialogar con nuevos públicos.

En Perú Mucho Gusto, esa filosofía encuentra una nueva vitrina. Lima recibe durante estos días propuestas de todo el país y Watya llega desde Cusco con una cocina que busca demostrar que la innovación gastronómica no tiene por qué alejarse de la tradición.

Para Javier Muñiz, el desafío continúa siendo el mismo: seguir trabajando, aprendiendo y llevando la identidad de su territorio a nuevos escenarios.

“Todo es ese territorio”, resume el chef. Y en Watya, ese territorio se transforma en una experiencia gastronómica que comienza en los Andes y busca llegar mucho más lejos.

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