La iniciativa de Lima Expresa contempla un viaducto elevado sobre la avenida Faucett, conexiones y retornos, con una inversión estimada de hasta US$180 millones y una fecha proyectada de culminación para el tercer trimestre de 2028.
LIMA, PERÚ. El acceso al nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez podría dar un importante giro con la construcción de un viaducto elevado que conectará directamente la vía expresa Línea Amarilla con el terminal aéreo, permitiendo a los vehículos continuar su recorrido sin detenerse en los semáforos de la avenida Faucett. La iniciativa privada, presentada por Lima Expresa, ya fue aceptada por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC).
El proyecto contempla una inversión estimada de entre US$150 millones y US$180 millones y se ejecutaría mediante el mecanismo de Obras por Impuestos. El elemento central será un viaducto que pasará por encima de Faucett para conectar la Línea Amarilla con los accesos del aeropuerto. La propuesta busca eliminar uno de los puntos de mayor fricción del recorrido y reducir las demoras que actualmente enfrentan pasajeros, trabajadores, operadores turísticos y conductores en el tramo final hacia el Jorge Chávez.
La infraestructura no se limitará al viaducto. El intercambio vial tendrá cinco componentes adicionales, entre ellos conexiones y retornos que permitirán mejorar los desplazamientos entre Lima y Callao. También se plantea optimizar la conexión con Morales Duárez, prolongación de Línea Amarilla, de manera que existan accesos directos para el ingreso y salida de vehículos del aeropuerto.
De acuerdo con Lima Expresa, la siguiente etapa de ingeniería comenzaría en enero de 2027, aunque todavía deben cumplirse revisiones técnicas, permisos y los procedimientos necesarios para la adjudicación formal. Si el cronograma avanza según lo previsto, la obra estaría culminada durante el tercer trimestre de 2028. Es importante precisar que se trata de una fecha proyectada y que la ejecución aún está sujeta a las etapas administrativas correspondientes.
Para el turismo, la obra puede convertirse en una infraestructura estratégica: un aeropuerto internacional moderno necesita también accesos eficientes, previsibles y competitivos. Una conexión directa con Línea Amarilla permitiría mejorar los tiempos de traslado de viajeros nacionales e internacionales y favorecer la operación de hoteles, agencias, operadores receptivos, transporte turístico y empresas vinculadas al aeropuerto. El desafío será que esta inversión se concrete dentro del plazo anunciado y forme parte de una solución integral para la movilidad de Lima y Callao.

