Desde Praia do Forte y Porto de Galinhas hasta las aguas termales de Lins, estos destinos combinan resorts de alto nivel, naturaleza, gastronomía y experiencias para disfrutar en pareja o en familia.
Brasil amplía su propuesta turística con una oferta de resorts que combina confort, paisajes naturales y experiencias vinculadas con la cultura y gastronomía de cada región. Con conexiones aéreas cada vez más sencillas desde América Latina, estos destinos permiten planificar tanto vacaciones completas como escapadas de pocos días, incluso fuera de la temporada alta.
Praia do Forte, Bahía, es una de las alternativas destacadas. Con acceso desde Salvador, reúne resorts integrados al entorno, playas, piscinas naturales y áreas de Mata Atlántica. Entre sus principales atractivos se encuentra el Proyecto Tamar, dedicado a la protección de tortugas marinas. La cercanía con Salvador permite complementar el descanso con recorridos por el patrimonio histórico, la cultura afrobrasileña y la gastronomía bahiana.
En Porto de Galinhas, Pernambuco, el visitante encuentra resorts frente al mar y uno de los principales atractivos de la región: sus piscinas naturales formadas por arrecifes, a las que se accede tradicionalmente en jangadas. El destino puede combinarse con Recife y Olinda, esta última reconocida como Patrimonio Mundial por la UNESCO, además de extender el recorrido hacia Praia dos Carneiros.
La propuesta continúa por Alagoas, con Maragogi y la Costa dos Corais, destinos conocidos por sus arrecifes y piscinas naturales. El acceso puede realizarse desde Maceió o Recife. Otra alternativa es Rio Grande do Norte, donde los resorts permiten combinar descanso con actividades al aire libre entre dunas, lagunas y playas. En esta región destaca Praia da Pipa, reconocida por sus acantilados, playas y la posibilidad de observar delfines en zonas cercanas.
Para quienes buscan una experiencia diferente al litoral, Lins, en el estado de São Paulo, ofrece resorts especializados en bienestar y aguas termales. El destino representa una alternativa para viajeros que priorizan descanso, servicios de calidad y experiencias vinculadas con el bienestar, con acceso desde São Paulo y posterior conexión hacia el interior del estado.
La conectividad, el clima favorable durante buena parte del año y las condiciones más competitivas fuera del verano brasileño convierten a estos destinos en opciones atractivas para el mercado latinoamericano. Así, los resorts brasileños buscan posicionarse no solo como lugares donde alojarse, sino como puntos de partida para descubrir naturaleza, cultura, gastronomía y experiencias propias de cada territorio.
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