Hoteles y cruceros operan con reglas fiscales distintas pese a competir en el turismo

Miradas Argentina Portada - Últimas noticias

Representantes de la industria advierten que las diferencias en impuestos, tasas portuarias y costos regulatorios generan condiciones desiguales entre ambos segmentos del sector turístico.

Buenos Aires, Argentina.– Aunque forman parte de la misma cadena de valor del turismo, la industria hotelera y el sector de cruceros enfrentan esquemas tributarios muy diferentes, una situación que continúa generando debate entre empresarios y especialistas por su impacto en la competitividad y en el desarrollo de la actividad.

El análisis, expone que mientras los hoteles están sujetos a una estructura impositiva tradicional vinculada a impuestos nacionales, provinciales y municipales, las compañías de cruceros deben afrontar además una serie de costos específicos asociados a la operación marítima, como tasas portuarias, servicios de practicaje, remolque, amarre, logística y otros cargos vinculados a la infraestructura portuaria.

Referentes de ambos sectores coinciden en que, si bien hotelería y cruceros compiten por captar al mismo viajero, los modelos de negocio responden a regulaciones y obligaciones diferentes. En el caso de las navieras, una parte importante de los costos operativos está determinada por normativas internacionales y por el uso de puertos, mientras que la hotelería concentra una mayor carga vinculada a impuestos sobre la actividad económica, el empleo y los servicios.

El debate cobra relevancia en un contexto en el que numerosos destinos buscan atraer más escalas de cruceros y, al mismo tiempo, fortalecer su infraestructura hotelera. Los actores del sector consideran que contar con marcos regulatorios competitivos resulta clave para incentivar nuevas inversiones, ampliar la conectividad turística y generar un mayor impacto económico en los destinos.

Especialistas consultados por el medio argentino señalan que comprender las diferencias entre ambos esquemas fiscales es fundamental para diseñar políticas públicas equilibradas que impulsen el crecimiento de toda la industria turística, evitando comparaciones simplificadas entre actividades que, aunque complementarias, operan bajo estructuras de costos muy distintas.

El análisis también destaca que el turismo moderno requiere una visión integral de la cadena de valor. Tanto los hoteles como los cruceros generan empleo, dinamizan economías locales y contribuyen al desarrollo de los destinos, por lo que el desafío para los gobiernos será avanzar hacia políticas que favorezcan la competitividad y promuevan un crecimiento sostenible de ambos segmentos.

Loading