CUSCO. – Lo que debía ser una jornada de ensueño se ha transformado en una mañana de frustración para decenas de visitantes. Este Domingo 3 de mayo, la ciudadela de Machupicchu registró un inusual retraso en sus accesos, desatando la indignación de los turistas que aguardaban desde tempranas horas.
Incumplimiento del horario oficial
Pese a que el reglamento establece las 7:00 a. m. como la hora oficial de apertura, los controles de acceso permanecieron inactivos más allá de lo previsto. La falta de fluidez generó largas filas que se extendieron por los puntos de control, afectando el itinerario de viajeros nacionales y extranjeros.
Malestar por falta de información
Los visitantes expresaron su incomodidad ante lo que consideran un trato desigual por parte de la administración. Entre las principales quejas destacan:
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Silencio administrativo: Hasta el cierre de esta nota, la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de Cusco no ha emitido un comunicado explicando el motivo del retraso.
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Falta de empatía: Los turistas cuestionan que, mientras a ellos se les restringe el ingreso ante cualquier tardanza mínima, las autoridades no garantizan la puntualidad en el servicio.
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Desorganización: La ausencia de personal que brinde información clara en las filas aumentó la incertidumbre en el lugar.
Una deuda con el turismo
Este incidente pone nuevamente sobre la mesa la urgente necesidad de modernizar la gestión en la maravilla del mundo. Para un destino de jerarquía internacional, la precisión y la atención al cliente son pilares que, hoy, parecen haber quedado en segundo plano.
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