La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, confirmó que su gobierno ha cedido plazas del Aeropuerto Internacional de Ciudad de México (AICM) pertenecientes a Aeroméxico, Volaris y Viva Aerobus a aerolíneas estadounidenses. Esta decisión se tomó como parte de las negociaciones para evitar la suspensión de vuelos desde el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), una medida que había sido anunciada por la administración del presidente Donald Trump.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que México presentó al Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT) la necesidad de que el AICM y el AIFA sean reconocidos como un sistema aeroportuario integrado. “Lo que queremos es que los dos aeropuertos tengan vuelos suficientes. No es un asunto del AIFA contra el Benito Juárez, sino de impulsar ambos”, afirmó la mandataria.
La presidenta detalló que, tras las reuniones sostenidas esta semana, se acordó una nueva distribución de slots en la que aerolíneas mexicanas cedieron espacios en el AICM a compañías estadounidenses. Subrayó además que el ambiente en las negociaciones es positivo y que estas continuarán en las próximas semanas con la expectativa de alcanzar un acuerdo definitivo.
El conflicto surgió después de que el DOT anunciara la suspensión de dos rutas desde el AIFA a partir del 7 de noviembre, así como la cancelación inmediata de una vez rutas que estaban programadas para iniciar operaciones hacia Estados Unidos desde el AIFA y el AICM. Esta situación generó tensiones que llevaron a México a replantear su estrategia aeroportuaria.
La redistribución de slots busca evitar mayores sanciones y mantener las operaciones aéreas entre ambos países, en un contexto donde el gobierno mexicano pretende fortalecer el uso del AIFA sin comprometer la conectividad internacional. La negociación continúa siendo monitoreada por el sector aeronáutico de México y Estados Unidos debido a su impacto operativo y comercial.

