El nuevo aeropuerto Jorge Chávez enfrenta crecientes cuestionamientos en torno a sus tarifas. Peter Cerdá, CEO de la Asociación de Transporte Aéreo de América Latina y el Caribe (ALTA), advirtió que la aplicación de la Tarifa Unificada de Uso de Aeropuerto (TUUA) de transferencia podría encarecer significativamente la operación aérea en Lima.
En declaraciones a El Comercio, Cerdá explicó que esta tarifa “es un costo que se le va a pasar al consumidor”. Además, comparó el escenario con otros hubs de la región como Bogotá y Panamá, donde este cobro no se aplica. “Si aquí cobran una cifra para ir a otro destino internacional, pero en Bogotá o en Panamá no lo cobran, obviamente el pasajero irá por esos dos aeropuertos porque el costo para volar al destino final con la parada técnica será menor”, señaló.
El ejecutivo enfatizó que la competitividad del Jorge Chávez está en riesgo: “Cuanto más suban, más se va a perjudicar, y es posible que Lima se convierta en uno de los aeropuertos más caros de la región”.
Actualmente, los pasajeros pagan un 41% más que en la antigua terminal, según cifras presentadas por ALTA. Pese a ello, Cerdá considera que Lima Airport Partners (LAP), concesionaria del aeropuerto, ya está recuperando lo invertido en la obra.
“Nos están cobrando un 41% más de lo que pagábamos en la terminal antigua, así que lo están recuperando. No es un aeropuerto barato”, remarcó el CEO de ALTA.
Cerdá también advirtió que los costos seguirán en aumento. La inversión total en la nueva infraestructura supera los US$2,000 millones, y gran parte de esta se trasladará a las tarifas recién en el 2027.
“Todavía no han trasladado los costos de la inversión, que se van a trasladar en el 2027, lo cual incrementará las tarifas y nos van a dejar absolutamente fuera de competencia”, alertó.
El debate sobre la TUUA y el impacto en la conectividad regional se suma a las críticas que ya enfrenta el aeropuerto por temas de infraestructura y operatividad en sus primeros meses de funcionamiento.
La advertencia de ALTA abre un debate crucial: ¿podrá Lima consolidarse como un hub regional competitivo o perderá terreno frente a aeropuertos que ofrecen menores costos para aerolíneas y pasajeros?
