La crisis en Machupicchu ha encendido las alarmas en el sector turístico del Perú, y los gremios noramazónicos han alzado la voz para exigir un cambio de rumbo en las políticas de promoción. En un pronunciamiento conjunto, organizaciones turísticas de regiones como La Libertad, Piura, Lambayeque y Loreto advirtieron que el país no puede seguir concentrando sus esfuerzos en un solo destino, dejando de lado el potencial cultural, arqueológico y natural de otras zonas del territorio.
El comunicado resalta que el Perú cuenta con una riqueza diversa capaz de sostener un turismo más equilibrado. Mencionan la Ruta Moche, los museos y monumentos de Sipán y la Señora de Cao, las playas del norte, Kuélap, los baños termales de Cajamarca, así como la Amazonía, el Carnaval y una tradición viva en gastronomía, artesanía y festividades locales. “El norte cálido y hospitalario está preparado para recibir a los turistas de un modo auténtico y vital, con nuestro legado y tradiciones”, señala el documento.
Los gremios demandan al Gobierno la instalación de una mesa técnica nacional que integre a las regiones y permita definir acciones inmediatas para diversificar el turismo en el corto y mediano plazo. Asimismo, reclaman la creación de un ente público-privado que planifique y ejecute proyectos para poner en valor los recursos turísticos del país de manera integral.
“El Perú necesita un cambio de rumbo que brinde progreso para todos”, subrayan los gremios, quienes insisten en que la actual crisis demuestra la fragilidad de depender de un solo destino. Con este llamado, buscan que el Estado, el sector privado y las comunidades trabajen de manera articulada para ofrecer al mundo un país con múltiples maravillas más allá de Machupicchu.
