Los primeros reportes sobre la operación del nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez no son alentadores. Según la medición realizada por el Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (Ositrán), en junio los tiempos de espera en los principales servicios superaron los estándares internacionales de referencia fijados por la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA).
En el área de check-in, se evaluaron aerolíneas que concentran el 85 % del tráfico de pasajeros. En todos los casos, el tiempo de espera superó los 20 minutos, cuando la IATA establece ese valor como el límite máximo.
El problema es aún mayor en Migraciones. En salidas internacionales, el tiempo promedio alcanzó los 15 minutos (cinco más del estándar), mientras que en llegadas internacionales la espera llegó a los 57 minutos, casi seis veces más que los 10 minutos fijados como tope por la IATA.
En cuanto al recojo de equipaje, la primera maleta llegó a la faja en 8 minutos, por encima del estándar de referencia, que considera como aceptable el tiempo de espera inmediato, es decir, 0 minutos.
Estos resultados reflejan que, pese a la modernización de la infraestructura, los pasajeros aún enfrentan congestión y demoras significativas en la experiencia aeroportuaria. El informe de Ositrán plantea dudas sobre la capacidad de gestión y coordinación entre las entidades responsables de la operatividad del terminal aéreo más importante del país.
