La Asociación de Empresas de Transporte Aéreo Internacional (AETAI) expresó su rechazo a la propuesta del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) sobre reabrir el antiguo terminal del aeropuerto Jorge Chávez. Carlos Gutiérrez, gerente general del gremio, afirmó que actualmente no existe una demanda que justifique esa medida, considerando que el nuevo terminal tiene capacidad para 30 millones de pasajeros, con posibilidad de ampliarse a 40 o incluso 50 millones el próximo año.
En lugar de enfocarse en el antiguo terminal, AETAI propuso establecer un servicio de buses lanzadera que conecte directamente el edificio de Faucett con el nuevo aeropuerto, como solución a los problemas de accesibilidad. La iniciativa fue bien recibida por el MTC y se espera que se realicen pruebas pronto. Gutiérrez señaló que el actual servicio Aerodirecto enfrenta problemas por el tráfico y la inseguridad en paraderos.
El gremio también advirtió sobre deficiencias operativas en el nuevo Jorge Chávez, entre ellas, la disponibilidad de solo 27 mangas, frente a las 46 que se esperaban. Esta limitación obliga a usar posiciones remotas y trasladar pasajeros en buses incluso desde mangas habilitadas. A esto se suman problemas en el área de Migraciones y retrasos de hasta una hora en la entrega de equipajes.
Finalmente, AETAI denunció que menos del 40 % de los pasajeros usa la app Migracheck y que los espacios destinados a control migratorio se han reducido drásticamente respecto al terminal antiguo. El gremio considera que el enfoque debe estar en resolver estas deficiencias antes de pensar en expandir la infraestructura con un segundo terminal.
