La reforma tributaria que se está gestando en Brasil y que se prevé implementar en enero de 2026 podría tener un impacto significativo en los costos de los vuelos desde Argentina, encareciendo las tradicionales vacaciones de verano en el país vecino. El sector aerocomercial ha manifestado su inquietud, proyectando un posible aumento de hasta un 25% en los precios de los pasajes aéreos, lo que, a su vez, podría generar una caída de la demanda de hasta un 30% en el tráfico aéreo bilateral.
Actualmente, las tarifas aéreas para vuelos dentro de Brasil están gravadas con un 9%. Sin embargo, la nueva propuesta impositiva, que fusionaría la Contribución sobre Bienes y Servicios (CBS) a nivel federal y el Impuesto sobre Bienes y Servicios (IBS) para estados y municipios, elevaría esta tasa hasta un 26,5% . La preocupación radica en que, a diferencia de la normativa actual, los pasajes internacionales, que hoy están exentos por convenios internacionales, quedarían alcanzados por este nuevo impuesto. El gobierno de Lula da Silva argumenta que la exención actual “favorece en exceso” a la aviación comercial.
Esta posible modificación contrasta con la situación actual, donde Brasil se mantiene como un mercado altamente competitivo y un destino preferido no solo para los argentinos, sino también para viajeros de otros países de la región, como Uruguay, que lo elige por su cercanía y conveniencia de precios. La industria anticipa que estos cambios podrían tener un impacto considerable en el flujo turístico regional a mediano plazo, afectando la popularidad de Brasil como destino accesible para sus vecinos.
