El Mincetur proyecta que la actividad turística represente 3,7% de la economía nacional este año. Aunque los ingresos ya superan los registrados en 2019, el número de visitantes internacionales aún no recupera los niveles previos a la pandemia.
Lima, 2 de septiembre de 2026. El turismo receptivo tendrá una participación estimada de 3,7% en el Producto Bruto Interno (PBI) del Perú al cierre de 2026, según proyectó el ministro de Comercio Exterior y Turismo, Rogers Valencia. La cifra muestra una recuperación importante del sector, aunque todavía se mantiene por debajo del 3,9% que representaba la actividad turística antes de la pandemia.
El ministro explicó que, pese a esta diferencia en términos de participación económica, los ingresos generados por el turismo ya superaron los niveles de 2019. El sector pasó de registrar US$4.700 millones por concepto de visitantes en 2019 a US$5.300 millones al cierre de 2025, lo que refleja una mayor generación de divisas aun con un flujo de viajeros todavía inferior al de la etapa prepandemia.
En cuanto al volumen de visitantes, Mincetur estima que el país cerrará 2026 con alrededor de 4 millones de viajeros internacionales, todavía por debajo de los aproximadamente 4,5 millones registrados en 2019. El desafío, por tanto, consiste no solo en recuperar el número de turistas, sino también en ampliar su permanencia, gasto y distribución hacia diferentes destinos del territorio nacional.
Valencia consideró que una participación saludable del turismo en una economía como la peruana debería acercarse al 7% del PBI, mientras que en economías avanzadas el objetivo puede llegar al 10%. Para avanzar hacia esos niveles, señaló como prioridades el fortalecimiento de la conectividad interna y la ampliación de la infraestructura aeroportuaria que permita conectar al Perú con más mercados internacionales.
El titular del Mincetur también puso énfasis en la necesidad de convertir los atractivos turísticos del país en productos comercializables. Según explicó, Perú cuenta con recursos y atractivos capaces de generar demanda, pero todavía existen brechas en infraestructura, transporte y conectividad, factores que limitan la experiencia del visitante y el desarrollo de nuevos circuitos.
Otro de los desafíos identificados es la seguridad ciudadana, un factor que influye directamente en la percepción internacional del destino. Valencia señaló que Perú puede analizar experiencias como las de México y Colombia, países que, pese a enfrentar problemas de seguridad, han logrado desarrollar una importante conectividad aérea y mantener elevados flujos turísticos.
El escenario plantea así una recuperación con señales positivas, pero todavía incompleta. El turismo peruano ya genera más ingresos que en 2019, pero necesita recuperar participación en la economía y volumen de visitantes, para lo cual la conectividad, la infraestructura, la seguridad y la transformación de los atractivos en productos turísticos serán determinantes durante los próximos años

