La presidenta Keiko Fujimori informó que se analiza una suspensión temporal luego del accidente de la aeronave que había partido desde el Aeropuerto Capitán FAP Renán Elías Olivera de Pisco para realizar un sobrevuelo turístico. Cancillería mantiene coordinaciones con las representaciones de los países de origen de las víctimas.
Ica, Perú.– La presidenta de la República, Keiko Fujimori, informó que el Gobierno evalúa adoptar medidas temporales sobre las operaciones aéreas vinculadas a los sobrevuelos turísticos de las Líneas de Nasca, luego del accidente que dejó 13 personas fallecidas, entre once turistas extranjeros y dos tripulantes.
Un aspecto importante sobre el accidente es que la aeronave partió desde el Aeropuerto Capitán FAP Renán Elías Olivera, ubicado en Pisco, desde donde inició la operación destinada al sobrevuelo de las Líneas de Nasca. Esta precisión resulta relevante frente a las primeras informaciones que situaban erróneamente el punto de partida en el Aeródromo María Reiche.
La mandataria señaló que las autoridades vienen evaluando las medidas que deberán adoptarse mientras avanzan las investigaciones destinadas a determinar las causas del siniestro. Hasta que concluyan las pesquisas técnicas correspondientes, no existe una determinación oficial sobre los factores que provocaron el accidente.
Fujimori informó además que el canciller Carlos Espá se encuentra en permanente comunicación y coordinación con las representaciones consulares de los países de procedencia de las personas fallecidas, con el propósito de facilitar la asistencia a sus familiares y los procedimientos diplomáticos y consulares correspondientes.
El accidente ha generado especial preocupación dentro del sector turístico debido a la importancia que tienen los sobrevuelos de las Líneas de Nasca dentro de la oferta turística de la región Ica. Miles de visitantes nacionales y extranjeros utilizan cada año estos servicios para observar desde el aire uno de los principales patrimonios arqueológicos del Perú.
Tras la tragedia, las autoridades deberán evaluar no solamente las circunstancias específicas del accidente, sino también los protocolos de seguridad, supervisión y fiscalización aplicados a las empresas y aeronaves que desarrollan operaciones turísticas sobre las Líneas de Nasca.
La prioridad inmediata del Gobierno se concentra en la atención a los familiares de las víctimas, la coordinación con las autoridades diplomáticas extranjeras y el esclarecimiento de las causas del accidente. Las decisiones sobre eventuales restricciones o suspensiones de las operaciones aéreas turísticas dependerán de las evaluaciones que realicen las autoridades competentes.
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