Los viajes de negocios vuelven a crecer, pero cada vez más empleados dudan en subirse al avión

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El repunte del business travel convive con una nueva realidad: temores por conflictos geopolíticos, interrupciones operativas y dudas sobre la capacidad de las empresas para proteger a sus equipos durante un viaje.

Los viajes corporativos están recuperando terreno a nivel global, pero no todos los empleados están dispuestos a volver a viajar con la misma tranquilidad de antes. Un reciente análisis publicado por Inc. revela que, aunque el gasto en business travel vuelve a superar niveles prepandemia, crece al mismo tiempo la preocupación de los viajeros de negocios por factores como la inseguridad, los conflictos internacionales, las cancelaciones y la falta de respaldo de sus propias compañías ante una eventual emergencia. Según datos citados por el medio, dos de cada tres viajeros corporativos muestran hoy reservas a la hora de tomar un vuelo por trabajo.

El informe, basado en una encuesta global de SAP Concur, señala que el 82% de los CFO prevé aumentar su presupuesto de viajes este año, mientras que el mercado estadounidense de viajes corporativos apunta a mover US$ 319 mil millones. Sin embargo, ese crecimiento choca con una percepción de riesgo cada vez más fuerte: 31% de los líderes consultados manifestó preocupación por la seguridad vinculada a tensiones geopolíticas, 28% teme interrupciones como retrasos o cancelaciones, y otro grupo advierte problemas asociados a visados, controles migratorios e identificación digital.

La inquietud no es menor para las empresas. El mismo relevamiento indica que 86% de los travel managers cree que su organización no está haciendo lo suficiente para proteger a sus colaboradores en viaje, mientras que 42% de los viajeros no confía en que su empresa pueda asistirlos de manera efectiva si quedan atrapados en un país por una crisis o emergencia. Frente a ese escenario, el debate ya no gira solo en torno a cuánto viajar, sino a cómo hacerlo con mayores garantías de seguridad, respaldo operativo y protocolos claros.

En ese contexto, el business travel enfrenta un nuevo desafío: seguir siendo una herramienta de crecimiento sin perder de vista el factor humano. La reactivación del segmento no dependerá únicamente de presupuestos más altos o de una mayor demanda corporativa, sino también de la capacidad de las compañías para ofrecer protección, apoyo y confianza a empleados que hoy ya no evalúan un viaje de trabajo solo por su valor comercial, sino también por el nivel de riesgo que implica.

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