El proyecto demandará una inversión de US$ 47,9 millones y contará con tecnología avanzada para gestionar vuelos en condiciones de baja densidad de aire, proyectando un incremento del 40% en el turismo regional.
CHINCHERO. El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) oficializó el inicio de las actividades preliminares para la construcción de la torre de control del Aeropuerto Internacional de Chinchero, una de las infraestructuras de mayor envergadura estratégica dentro del futuro terminal aéreo que busca transformar la conectividad internacional de la región Cusco. El acto protocolar en la zona de intervención estuvo liderado por el ministro de Transportes y Comunicaciones, Aldo Prieto Barrera, acompañado por el gobernador regional del Cusco, Werner Salcedo, así como por diversas autoridades locales y líderes de las comunidades del área de influencia directa.
La ejecución de este núcleo operativo estará a cargo del contratista Acciona Construcción y requerirá una inversión de US$ 47,9 millones. Desde este centro se gestionará con alta precisión la seguridad, el orden y la eficiencia del tránsito aéreo, otorgando al terminal la capacidad técnica para operar hasta 15 aeronaves de manera simultánea, integrar 12 mangas de abordaje y habilitar por primera vez vuelos internacionales directos sin escalas previas en la capital.
Infraestructura sismorresistente y tecnología para “aire ralo”
El diseño arquitectónico contempla una estructura principal de siete niveles con una altura de 36,77 metros sobre un área de 4,110 metros cuadrados, complementada por un edificio anexo de dos niveles destinado al centro de control técnico. Este complejo integral albergará las salas de navegación aérea, áreas de soporte técnico especializado, oficinas administrativas y servicios complementarios. Con miras a garantizar operaciones ininterrumpidas las 24 horas del día, la infraestructura incorporará sistemas de alta resistencia sísmica y plataformas de respaldo energético preparadas ante contingencias.
Uno de los componentes tecnológicos más destacados de la futura torre de control será su capacidad para gestionar de manera segura vuelos en condiciones de “aire ralo” (baja densidad atmosférica debido a la altitud de la zona), apoyado por un sistema de alta precisión diseñado para controlar aeronaves en un radio de cobertura de 4 kilómetros. Las estimaciones oficiales del sector prevén que la construcción culmine hacia finales del año 2027. En términos de impacto económico, las autoridades proyectan que la puesta en marcha del aeropuerto impulsará el crecimiento turístico del Cusco con un incremento estimado de hasta 40% durante su primer año de operación, consolidando al sur peruano como un hub comercial, logístico y de servicios de primer nivel.
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