La asociación colombiana plantea soluciones de protección más simples, digitales y adaptadas a cada tipo de viaje, mientras el crecimiento de la movilidad internacional eleva la necesidad de proteger a viajeros y empresas.
BOGOTÁ, COLOMBIA. El crecimiento del turismo también está transformando el mapa de riesgos que enfrentan viajeros y empresas. Ante este escenario, la Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo (ANATO) plantea fortalecer una verdadera cultura de prevención y gestión del riesgo, acompañada de productos de protección más accesibles, digitales y ajustados a las características de cada experiencia turística.
Cancelaciones, retrasos, emergencias médicas, problemas con equipaje, incumplimientos e incluso insolvencia de proveedores forman parte de las situaciones que pueden afectar un viaje. Para ANATO, la protección debe evolucionar hacia soluciones diferenciadas según el segmento, especialmente en experiencias como el turismo de aventura, y facilitar su incorporación dentro del proceso de comercialización de las Agencias de Viajes. “El reto no debe limitarse a responder cuando ocurre una eventualidad. Debemos fortalecer la prevención”, señaló Paula Cortés Calle, presidente ejecutiva de ANATO.
El desafío también alcanza directamente a las empresas. Responsabilidad civil y profesional, fraude, riesgos digitales, interrupción de operaciones, fenómenos naturales e insolvencia de proveedores pueden comprometer la continuidad de una Agencia de Viajes. A ello se suma la informalidad y la venta de servicios turísticos sin respaldo, factores que afectan la confianza del consumidor y la competitividad de toda la cadena turística. ANATO ya ha planteado la necesidad de fortalecer mecanismos de protección frente a situaciones de insolvencia y fallas de proveedores.
La magnitud del movimiento turístico hace más urgente esta discusión. Entre enero y agosto de 2026, 4,1 millones de colombianos viajaron al exterior, un 11,5% más que en igual periodo de 2025. En paralelo, el tráfico aéreo movilizó 39,4 millones de pasajeros, mientras que durante el primer semestre el turismo generó US$5.619 millones en divisas, cerca de 5% más interanual.
Para ANATO, el siguiente paso es pasar de una lógica centrada principalmente en la indemnización después del incidente a un modelo de prevención anticipada. Esto implica identificar mejor los riesgos, diseñar coberturas según cada segmento y modelo de negocio, simplificar y digitalizar los productos y facilitar su acceso. El objetivo final es doble: viajeros mejor protegidos y Agencias de Viajes más resilientes, capaces de garantizar continuidad, confianza y seguridad en una industria que continúa creciendo y diversificándose.
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