Caos en Newark: DHS evalúa retirar agentes de aduanas

Miradas USA Portada - Últimas noticias Turismo en el Mundo

La posible reasignación de personal fronterizo para contener protestas amenaza con paralizar los vuelos internacionales a puertas del Mundial.

NEWARK. El secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Markwayne Mullin, evalúa reasignar temporalmente a los agentes de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) del Aeropuerto Internacional Newark Liberty. El objetivo sería enviarlos a contener las recientes protestas desarrolladas frente al centro de detención de inmigrantes Delaney Hall en Nueva Jersey. Esta controversial medida, que aún espera una decisión final, busca mantener el orden en medio de un clima político tenso, pero ha encendido las alarmas en todo el sector del transporte aéreo.

De concretarse la orden, las consecuencias logísticas serían catastróficas para la conectividad de la región. La retirada del personal de aduanas obligaría a desviar precipitadamente decenas de vuelos internacionales hacia otros aeropuertos del noreste que ya operan a su máxima capacidad. Según advirtió la Administración Federal de Aviación (FAA), la reubicación improvisada de rutas generaría una ola masiva de cancelaciones y un colapso operativo sin precedentes, afectando tanto a miles de ciudadanos estadounidenses como a extranjeros que requieren pasar por los estrictos controles migratorios.

El impacto económico de esta paralización preocupa profundamente a la industria comercial y turística. La asociación Airlines for America alertó que el aeropuerto de Newark es un motor financiero crítico, generando casi 100 millones de dólares diarios en importaciones y recibiendo a más de 20,000 pasajeros internacionales cada día. Múltiples organizaciones del sector, así como el secretario de Transporte, Sean Duffy, advirtieron que interrumpir abruptamente estas redes de aviación causaría un daño irreparable a las cadenas de suministro locales.

La tensión aumenta significativamente ante la inminente celebración de la Copa Mundial de la FIFA, que iniciará en Estados Unidos en apenas dos semanas. La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, calificó la posible retirada del personal aduanero como una idea “completamente ridícula” frente a la llegada esperada de millones de visitantes internacionales. Mientras las autoridades fronterizas intentan mediar en el conflicto local para evitar medidas extremas, la decisión final recaerá en el mandatario Donald Trump, manteniendo a las aerolíneas en un incierto estado de alerta.

Loading