El primer ministro asegura que, pese al avance del 99% en obras internas, no se inaugurará la terminal sin certificar sistemas críticos como el de combustible y contra incendios.
El nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez no abrirá sus puertas hasta que todos los protocolos de seguridad estén “absolutamente certificados”, advirtió este miércoles el primer ministro Gustavo Adrianzén . Aunque la meta inicial era iniciar operaciones el 30 de marzo , el titular del Consejo de Ministros fue enfático: “No se tomará ninguna decisión sin garantizar un 0% de riesgo para pasajeros y trabajadores” . Pese a que el interior de la terminal está “habilitado en un 99%” , subsisten desafíos clave, como la certificación de la estación de combustible subterránea y los sistemas contra incendios , que requieren pruebas exhaustivas. “Mientras existe un mínimo margen de riesgo, no inauguraremos” , sentenció.
Combustible y fuego: los puntos críticos
Adrianzén detalló que el sistema de almacenamiento de combustible —innovación clave del nuevo aeropuerto— exige supervisiónes “extremadamente específicas” aún pendientes. “Estas pruebas no se han realizado en su totalidad” , admitió, sin precisar plazos. En paralelo, avanza el recapeo de la avenida Morales Duárez , acceso principal al terminal, cuya señalética y vallas publicitarias se instalarán esta semana. Sin embargo, la construcción de los puentes definitivos de acceso tendrá que esperar: la licitación se adjudicaría en marzo, retrasando su entrega.
Seguridad primero, inauguración después
El Gobierno prioriza la rigurosidad sobre los plazos. “No es una carrera, es un compromiso con la vida” , subrayó el premier, recordando que el Jorge Chávez es una pieza estratégica para el Perú. Mientras tanto, las aerolíneas y pasajeros guardan: el terminal promete triplicar la capacidad actual, pero su apertura dependerá de que cada sistema —desde los extintores hasta los ductos de queroseno— supere los estándares internacionales. “La paciencia hoy es sinónimo de responsabilidad” , concluyó Adrianzén, sin descartar que la espera se extienda más allá de marzo.