El avión de Azerbaiyán Airlines (AZAL) que se estrelló el pasado día 25 en Kazajistán, con el resultado de 38 muertes, sufrió «interferencias físicas y técnicas externas», indicó hoy la compañía. En un comunicado, AZAL señaló que los «resultados preliminares» de la investigación apuntan a estas interferencias como causas del «accidente del avión Embraer 190 de Azerbaiyán Airlines, que realizaba el vuelo Bakú-Grozny número J2-8243».
La aerolínea explicó además que, «teniendo en cuenta los riesgos que pueden surgir en la seguridad de los vuelos desde Bakú», ha decidido suspender varios vuelos a aeropuertos de Rusia a partir de diciembre de 2024, según la decisión de la Agencia Estatal de Aviación Civil de Azerbaiyán.