*El gremio nacional de agencias de viajes exige transparencia absoluta y el fin de los bloqueos especulativos. Proponen implementar tecnología anti-bot y pagos inmediatos para frenar la incertidumbre en el sector.
LIMA. La Asociación Peruana de Agencias de Viajes y Turismo (APAVIT) rompió el silencio tras las recientes denuncias sobre irregularidades en el sistema de boletaje de Machu Picchu. A través de un enérgico comunicado, el gremio expresó su profunda preocupación por las fallas en la plataforma administrada por el Ministerio de Cultura, advirtiendo que la imagen del Perú como destino global está en juego.
Para APAVIT, Machu Picchu no es solo un activo económico, sino el símbolo máximo del país, por lo que cualquier vulnerabilidad en su acceso afecta a toda la cadena de valor del turismo.
El impacto de las “reservas fantasma”
El gremio señaló que prácticas como el uso de bots, los bloqueos temporales sin pago y las cancelaciones masivas no solo son irregularidades técnicas, sino que boicotean el trabajo de los operadores formales.
“Cualquier debilidad en el sistema genera incertidumbre, afecta la planificación de los viajes y perjudica directamente la imagen del destino”, sentenció la asociación en su pronunciamiento oficial.
Cuatro pilares para salvar la gestión
Frente a la crisis, APAVIT ha planteado una hoja de ruta con soluciones técnicas y operativas para recuperar el control de la llaqta:
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Trazabilidad Total: Garantizar que cada reserva sea rastreable y transparente desde su creación hasta su uso.
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Tecnología Anti-Bot: Implementar escudos digitales y mecanismos de control efectivos para evitar el acaparamiento automatizado.
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Pago Inmediato: Evaluar la eliminación de la reserva temporal para evitar bloqueos especulativos; entrada que se selecciona, entrada que se paga.
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Mesa de Trabajo Mixta: Abrir un espacio de diálogo real entre el Ministerio de Cultura y el sector privado (gremios y agencias) para diseñar soluciones sostenibles.
Un llamado a la unidad
APAVIT recordó que detrás de cada boleto hay comunidades, guías, hoteles y miles de familias peruanas que dependen de un sistema justo. “Cuidar la gestión de las entradas a Machu Picchu es cuidar la credibilidad del turismo peruano”, puntualizaron.
El gremio reiteró su disposición para colaborar con las autoridades, siempre que se busque un acceso ordenado, justo y transparente a nuestro patrimonio nacional.
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