Éxodo en el Caribe: Aerolíneas rusas y canadienses evacúan Cuba ante el desabastecimiento total de combustible

Portada - Últimas noticias Turismo en el Mundo

*Moscú suspende vuelos y Pegas Touristik frena ventas mientras el Kremlin califica la situación de “crítica”. El vacío de turistas obliga a los hoteles a cerrar operaciones comerciales y refugiarse en el uso interno.

Cuba enfrenta lo que expertos califican como el momento más desafiante desde la revolución de 1959. La crisis energética ha alcanzado un punto de no retorno con el agotamiento del combustible para aviación, forzando a los principales mercados emisores a ejecutar planes de evacuación de emergencia. Las aerolíneas rusas Rossiya y Nordwind han anunciado la suspensión temporal de sus rutas tras completar el retorno organizado de aproximadamente 4,000 turistas varados en la isla. El operador Pegas Touristik ha ido más allá, cesando por completo la venta de nuevos paquetes, mientras el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, confirmaba intensos contactos diplomáticos para intentar paliar una situación que tildó de “realmente crítica”.

Este vacío se agrava con la retirada de los gigantes canadienses Air Canada, Westjet y Air Transat, cuyo cese de operaciones ha dejado a los polos turísticos, como Varadero y La Habana, en un estado de abandono virtual. La magnitud del impacto es tal que diversas cadenas hoteleras han comenzado a utilizar sus instalaciones únicamente para alojar a sus propios empleados, ante la imposibilidad de garantizar servicios básicos a visitantes internacionales. En contraste, la aerolínea estatal venezolana Conviasa ha optado por una reprogramación masiva de sus vuelos hasta el 19 de febrero, intentando mantener un puente mínimo de conectividad.

A pesar del panorama desolador, un grupo de aerolíneas que incluye a Iberia, Air Europa, World2fly, Aeroméxico y Copa persiste en mantener la conectividad mediante una logística de resistencia: paradas técnicas obligatorias en terceros países para repostar. Este esfuerzo busca evitar el aislamiento total de la isla mientras se observa de reojo el tablero geopolítico. Analistas sugieren que, aunque el presente es desolador, el futuro podría dar un giro radical si fructifican las negociaciones entre la administración de Donald Trump y los intereses locales, lo que podría desencadenar un desembarco masivo de cadenas estadounidenses como Marriott o Hilton.

Por ahora, la realidad inmediata es la de un destino en pausa forzosa. Con el segundo mercado emisor (Rusia) y el primero (Canadá) fuera de juego, la industria turística cubana entra en una fase de hibernación incierta. La resolución de esta crisis no solo depende de la logística petrolera, sino de acuerdos de alto nivel que logren estabilizar el suministro energético. Mientras tanto, las agencias de viajes internacionales recomiendan cautela absoluta y el desvío de flujos hacia destinos alternativos en la región hasta que Cuba recupere las garantías mínimas para el turismo internacional.

Loading