*Desde ayer rigen sanciones estrictas para ingresos informales y se prohíbe el uso de drones. La medida busca proteger el ecosistema del Parque Nacional Huascarán y garantizar la seguridad de los montañistas.
El acceso a la Laguna 69, uno de los destinos más emblemáticos y exigentes de la región Áncash, ha entrado en una nueva etapa de control preventivo. Desde ayer, las autoridades del Parque Nacional Huascarán han comenzado a aplicar sanciones a todo visitante que intente ingresar sin el respaldo de una agencia de viajes formalmente autorizada. Esta disposición técnica tiene como objetivo principal erradicar la informalidad y ordenar el flujo de turistas en una ruta que, por su altitud y geografía, demanda una logística profesional para evitar incidentes y emergencias médicas.
La normativa no solo se limita al registro de visitantes, sino que extiende su vigilancia al espacio aéreo. La autoridad ambiental ha sido enfática al anunciar que se sancionará el uso de drones sobre el espejo de agua de la laguna. Esta restricción responde a la necesidad de mitigar el impacto acústico y visual que estos dispositivos generan en la fauna silvestre altoandina y para preservar la experiencia de contemplación y silencio que buscan los viajeros. Con esto, se busca mantener el estatus de la laguna como un santuario natural de paz y biodiversidad.
Para garantizar el cumplimiento de estas reglas, se ha dispuesto un despliegue de guardaparques y personal de control en los puntos de registro de Cebollapampa y en los principales accesos al sendero. Las agencias autorizadas ahora deberán acreditar no solo su licencia, sino también el cumplimiento de los protocolos de seguridad y gestión de residuos. Esta medida ha sido bien recibida por los gremios de turismo formal en Huaraz, quienes consideran que el ordenamiento del destino es el único camino para asegurar la sostenibilidad de la Laguna 69 a largo plazo.
Finalmente, se recomienda a los turistas y operadores locales verificar la vigencia de sus permisos antes de emprender la caminata. El Parque Nacional Huascarán advierte que los controles serán permanentes y que las multas por incumplimiento podrían ser significativas. Con esta iniciativa, Áncash se alinea con las tendencias globales de turismo responsable, priorizando la calidad de la visita y la integridad del ecosistema por encima de la masificación descontrolada.
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