Una amenaza de bomba obligó este miércoles a las autoridades alemanas a cerrar de manera temporal el Oktoberfest, la celebración popular más grande del mundo, al menos hasta las 17:00 horas locales. La decisión se tomó como medida preventiva tras un hallazgo de explosivos en otro punto de la ciudad.
El alcalde de Múnich, Dieter Reiter, informó que la alerta se originó tras un incendio en una vivienda del distrito de Lerchenau, en el norte de la ciudad, donde la policía encontró material explosivo. En el incidente también fueron incendiados varios vehículos y una persona perdió la vida. De acuerdo con las primeras investigaciones, el hecho estaría vinculado a un conflicto familiar.
Aunque la zona afectada se encuentra a unos ocho kilómetros de Theresienwiese, recinto que alberga el Oktoberfest, la policía decidió suspender temporalmente el festival. Equipos especializados de desactivación de explosivos realizan inspecciones tanto en el lugar del hallazgo como en las inmediaciones del evento.
El Oktoberfest, conocido en Baviera como la Wiesn, atrae cada año a millones de visitantes de todo el mundo. En las tres últimas ediciones recibió entre 5,7 y 7,2 millones de asistentes, consolidándose como una de las celebraciones de mayor impacto cultural y económico a nivel global. Las autoridades confirmaron que en las próximas horas se evaluará la reapertura del recinto.
