La zona turística de Tulum atraviesa una de sus peores crisis en la última década, con niveles de ocupación hotelera que apenas alcanzan el 30% en la franja costera y menos del 15% en el centro de la ciudad, a pesar de encontrarse en plena temporada alta de verano.
El regidor Jorge Alberto Portilla Mánica, presidente de la Comisión de Espectáculos, Diversiones, Trabajo y Previsión Social, calificó la situación como “muy preocupante” y sin precedentes recientes. Señaló que la llegada masiva de sargazo este año es la más fuerte en casi cuatro décadas, afectando directamente el principal atractivo del destino: sus playas.
Además del problema ambiental, el acceso a las zonas de sol y playa se ha visto restringido. Los turistas deben pagar $415.37 pesos (22 dólares) si son extranjeros y $255 pesos (14 dólares) si son nacionales para ingresar a las playas ubicadas dentro del parque El Jaguar, lo que ha desalentado la visita y permanencia de los viajeros.
Ante este panorama, el cabildo de Tulum trabaja en la creación de un festival turístico y cultural de carácter permanente, que dinamice la economía local y ofrezca una alternativa al turismo de playa. Esta iniciativa, que contará con apoyo estatal y federal, busca diversificar la oferta turística y reducir la dependencia de factores naturales como el mar y el sol, en medio de una crisis que exige soluciones integrales.
