La aerolínea bandera de México alcanzó un hito sin precedentes al incorporar su centésimo Boeing 737, un moderno modelo MAX-9, completando así una flota de 160 aviones —la más grande en la aviación comercial mexicana—. Andrés Conesa, CEO de Aeroméxico, celebró el logro en redes sociales: “Esta flota nos permite conectar 95 destinos en 21 países, elevando la experiencia de vuelo”, destacó. La combinación de Boeing 737, Dreamliner 787 y Embraer 190 consolida su liderazgo frente a competidores como Volaris (115 aviones) y Viva Aerobus (96).
El crecimiento contrasta con el desempeño de su filial Aeroméxico Connect, que registró una caída del 21.3% en pasajeros en enero de 2025 frente al mismo periodo de 2024, según datos de la AFAC. Mientras la marca principal aumentó un 18% (transportando 1.013 millones de viajeros), Connect redujo operaciones, movilizando solo 336,700 pasajeros.
Este salto operativo refleja la apuesta por tecnología y eficiencia, aunque analistas señalan el desafío de equilibrar el crecimiento entre marcas. Con el MAX-9 —modelo clave para rutas internacionales— Aeroméxico proyecta fortalecer su red global, mientras la industria observa cómo gestionará la integración de su flota expandida.