El concesionario asegura que no hay indicación oficial de postergación y avanza con pruebas hasta el 13 de marzo, involucrando a 5.000 voluntarios y operadores clave.
Lima Airport Partners (LAP) ratificó este 1 de marzo que el nuevo Aeropuerto Internacional Jorge Chávez iniciará operaciones el 30 de marzo, desmintiendo rumores de un posible retraso. “No existe comunicación alguna del MTC sobre un cambio de fecha. Trabajamos con ese objetivo y seremos los primeros en alertar si hay riesgos”, declaró el concesionario en un comunicado. Las declaraciones surgen tras reclamos de gremios como ASPEC y Apavit para postergar la apertura por fallas en accesos viales y sistemas críticos. Mientras tanto, LAP avanza en pruebas unitarias y avanzadas en la plataforma, terminal y estacionamientos, con participación de más de 5.000 pasajeros voluntarios y todos los operadores logísticos.
Pruebas exhaustivas: la ruta hacia la apertura segura
La fase final de pruebas, iniciada el 27 de febrero, se extenderá hasta el 13 de marzo e incluye la verificación de sistemas de seguridad, flujos de pasajeros y coordinación con aerolíneas. “Estas pruebas no son simulacros: son ensayos reales con equipaje, check-in y embarque, incluso en horarios nocturnos”, detalló un portavoz de LAP. El proceso también evalúa la sincronización de las vías de acceso libre y la eficiencia de los estacionamientos, áreas criticadas por su diseño preliminar. Hasta ahora, el concesionario afirma que los resultados son “alentadores”, aunque evita compartir detalles técnicos.
Presión vs. preparación: el desafío de cumplir el cronograma
Pese a la confianza de LAP, persisten dudas sobre la capacidad de resolver a tiempo problemas como la baja altura de mangas de abordaje y la falta de claridad en rutas alternas para taxis. Además, el Metro de Lima aún no confirma si llegará al aeropuerto para la inauguración. “Priorizamos seguridad, pero también sabemos que el país necesita este hub para competir con Bogotá o Panamá”, admitió un ejecutivo anónimo. Con el reloj en cuenta regresiva, LAP insiste en que el 30 de marzo no es una meta, sino un compromiso con el futuro de la aviación peruana.