El puente que colapsó sobre el río Chancay tenía 60 años de antigüedad y presentaba un alto riesgo por falta de mantenimiento, según confirmó el alcalde de Chancay, Juan Álvarez. La infraestructura, que mostraba evidencias de signos de deterioro, había sido denunciada al Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) sin que se tomaran las medidas necesarias para evitar el colapso.
En declaraciones, Álvarez señaló que la información sobre el mal estado del puente fue remitida a las autoridades competentes, pero la respuesta fue insuficiente. Mientras tanto, el alcalde de Aucallama, Edwin Valdivia, recordó que desde el año 2023 se habían reportado las debilidades de varios puentes en la zona, responsabilizando al Gobierno Central por no atender las alertas oportunamente.
La tragedia ha generado una situación de emergencia en la zona. El Hospital de Chancay se encuentra atendiendo a 35 heridos, y algunos de ellos ya han sido trasladados a centros de salud en Huaral y otras localidades cercanas. Los equipos de rescate y el médico personal trabajan sin descanso para brindar asistencia a las víctimas del accidente.
Ante el suceso, la concesionaria Nor Vial informó sobre el destino establecido para los conductores que se dirigen hacia Lima. Quienes transiten por esta ruta deberán tomar el desvío por el óvalo de Chancay hacia Huaral, con salida en el intercambio vial de dicha localidad, medida que busca garantizar la seguridad y el flujo vehicular mientras se evalúan y reparan los daños en el puente. Las autoridades advierten que este desvío podría generar importantes demoras y congestión en la ruta norte-sur.
La comunidad y las autoridades locales exigen una revisión exhaustiva de las infraestructuras críticas para evitar que hechos similares se repitan.