La Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco anunció oficialmente el cierre temporal del Camino Inca a Machu Picchu durante todo el mes de febrero. Esta medida, que se realiza anualmente, tiene como objetivo ejecutar trabajos de mantenimiento y conservación en la red de caminos y monumentos arqueológicos que forman parte de esta icónica ruta turística. El cierre regirá desde el sábado 1 hasta el viernes 28 de febrero, y la reapertura está programada para el sábado 1 de marzo.
Durante este periodo, se llevarán a cabo labores de limpieza, consolidación estructural y rehabilitación en diversos sectores del camino, incluyendo sitios arqueológicos como Wiñaywayna, Phuyupatamarca, Sayacmarca y Choquesuysuy, entre otros. También se realizarán trabajos de mantenimiento en campamentos, puentes, servicios higiénicos y sistemas de drenaje. “Estas acciones son esenciales para garantizar la conservación del patrimonio cultural y la seguridad de los visitantes”, explicó Nino del Solar, jefe de la Unidad Desconcentrada del Parque Arqueológico Nacional de Machu Picchu.
El arqueólogo Francisco Huarcaya, responsable de la Red de Caminos Inca, destacó que los trabajos estarán a cargo de profesionales y personal especializado con amplia experiencia en este tipo de labores. “El objetivo es que, al reabrir, el Camino Inca esté en óptimas condiciones para recibir a los turistas”, señaló. Esta medida forma parte del Reglamento de Uso Turístico Sostenible de la Red de Caminos Inca, que busca preservar este patrimonio mundial para las futuras generaciones.
El Camino Inca, reconocido como uno de los mejores viajes de mochilero en el mundo, atrae a miles de visitantes cada año. Su cierre temporal en febrero es una oportunidad para realizar labores de conservación que aseguren su sostenibilidad y mantengan su estatus como uno de los destinos más emblemáticos del Perú.