Los tres conciertos en Lima evidencian el potencial del turismo musical: más de 521 mil usuarios participaron en las colas virtuales para comprar entradas y el ticket promedio alcanzó los S/844.
LIMA, PERÚ. La llegada de BTS a Lima coloca al turismo musical en el centro de la conversación turística nacional. Los tres conciertos programados para el 7, 9 y 10 de octubre en el Estadio San Marcos no solo movilizan a miles de seguidores, sino que representan una oportunidad para que hoteles, restaurantes, agencias, operadores y otros negocios conecten el espectáculo con la oferta gastronómica, cultural y urbana de la capital. Así lo plantea el estudio “Turismo musical y el efecto BTS”, elaborado por PROMPERÚ.
El informe revela la dimensión de este mercado: seis de cada diez fanáticos viajan cada año para asistir a espectáculos musicales, mientras que el 85 % considera que la música forma parte esencial de su identidad. En el caso peruano, la expectativa generada por BTS se reflejó en más de 521 mil usuarios en las colas virtuales para adquirir entradas, con un ticket promedio de S/844 por persona. La magnitud de estas cifras confirma que un gran espectáculo puede convertirse también en un poderoso movilizador de viajes y consumo turístico.
Un viajero que busca experiencias
El perfil identificado por PROMPERÚ resulta especialmente atractivo para el sector: 80 % prefiere invertir en experiencias antes que en bienes materiales y 93 % valora más las vivencias reales que las digitales. A ello se suma un fuerte componente comunitario: 77 % señala que la multitud le hace sentir parte de una comunidad y 84 % considera que la música en vivo une a las personas más allá de las fronteras. Para Lima, esto abre la posibilidad de crear productos que complementen el concierto con gastronomía, patrimonio, cultura, entretenimiento y recorridos urbanos, prolongando la permanencia del visitante.
El denominado “efecto BTS” tiene además un precedente internacional de gran dimensión. Según el estudio, alrededor de 800 mil turistas extranjeros visitan Corea del Sur motivados por la agrupación, demostrando cómo un fenómeno musical puede convertirse en una puerta de entrada hacia la cultura, la gastronomía y los atractivos de un país. PROMPERÚ también destaca que el turismo musical permite diversificar la oferta, atraer públicos jóvenes y posicionar a las ciudades dentro de los circuitos internacionales de espectáculos.
Para Lima, el desafío ahora es convertir la emoción que genera BTS en una experiencia turística integral. Los conciertos pueden ser el motivo inicial del viaje, pero la gastronomía peruana, el Centro Histórico, los museos, la cultura, la vida nocturna y otros atractivos pueden convertirse en razones adicionales para permanecer más tiempo y regresar. El fenómeno demuestra que la música ya no es solamente entretenimiento: también puede ser una poderosa herramienta de promoción turística, generación de consumo y posicionamiento internacional de un destino.
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