Caos en Bangkok: 10.000 valijas varadas

Portada - Últimas noticias Turismo en el Mundo

Las inundaciones que golpearon Bangkok provocaron una grave interrupción en la operación de Thai Airways en Suvarnabhumi, con miles de equipajes acumulados, cancelaciones de vuelos y apoyo de la Fuerza Aérea Real Tailandesa.

Bangkok, Tailandia.

El impacto de las inundaciones que afectan a Tailandia llegó con fuerza al principal aeropuerto internacional de Bangkok. Thai Airways acumuló alrededor de 10.000 valijas retrasadas en el aeropuerto Suvarnabhumi, después de que las inundaciones impidieran que una parte importante de su personal pudiera desplazarse hasta sus puestos de trabajo. El aeropuerto continuó operativo, pero la crisis provocó cancelaciones de vuelos y una fuerte congestión en el manejo de equipajes.

El mayor volumen de equipaje pendiente se generó entre el 26 y el 28 de septiembre. Para el 30 de septiembre, aproximadamente 8.000 valijas continuaban sin ser entregadas, después de que unas 1.800 fueran procesadas y enviadas a sus propietarios. Las autoridades estimaron que, trabajando a plena capacidad, Thai Airways podría procesar hasta 2.000 piezas de equipaje por día y necesitaría entre tres y cuatro días para eliminar el acumulado.

Uno de los puntos más críticos se encuentra en una zona de transferencia, donde permanecían alrededor de 4.000 valijas. Para acelerar el proceso, el Gobierno dispuso el apoyo de aproximadamente 100 integrantes de la Fuerza Aérea Real Tailandesa, destinados principalmente a labores físicas de descarga y clasificación.

La emergencia también afectó la operación aérea. Thai Airways canceló decenas de vuelos durante los días más críticos y anunció la suspensión temporal de la recepción y manejo de carga aérea de entrada, salida y tránsito entre el 1 y el 6 de octubre, mientras se recuperaba la capacidad operativa de sus equipos.

La situación adquirió una dimensión adicional porque el problema no se originó únicamente dentro de las instalaciones aeroportuarias. Las inundaciones dificultaron el desplazamiento de los trabajadores hacia Suvarnabhumi y, según Thai Airways, entre 80% y 90% del personal operativo había podido regresar progresivamente a sus funciones. La compañía señaló que buscaba recuperar su programación normal de aproximadamente 115 vuelos diarios de salida desde Bangkok dentro de los siete días posteriores a la interrupción.

Una emergencia que golpea al turismo

La crisis aeroportuaria se produce en medio de una de las mayores emergencias por inundaciones que ha enfrentado Tailandia en las últimas semanas. Las lluvias intensas comenzaron a afectar distintas regiones desde mediados de septiembre y alcanzaron con especial fuerza a Bangkok, donde se registraron aproximadamente 320 milímetros de lluvia en tres días, prácticamente el volumen que normalmente recibe la capital durante todo septiembre.

Según la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, las inundaciones habían afectado a más de 2,56 millones de personas y 41 provincias hasta finales de septiembre. El organismo también reportó 23 fallecimientos en ese momento y alertó sobre la posibilidad de nuevas inundaciones en zonas bajas y próximas a cursos de agua.

El Gobierno tailandés aprobó además un paquete de emergencia de 4.100 millones de baht, equivalentes a unos US$122 millones, destinado a apoyar a las personas afectadas por las inundaciones.

Bangkok comenzó a recuperar progresivamente sus principales vías, aunque algunos sectores de la ciudad permanecían inundados. Las autoridades también mantienen la vigilancia ante nuevos episodios de lluvias intensas previstos para los próximos días.

Thai Airways enfrenta una crisis de gestión

El impacto sobre la operación de Thai Airways tuvo consecuencias adicionales. Este 2 de octubre, la junta directiva de la aerolínea decidió terminar con efecto inmediato el mandato de su CEO, Chai Eamsiri, varios días después del colapso operativo generado por las inundaciones. El propio ejecutivo confirmó su salida y señaló que entendía que el directorio quería revisar la gestión de la crisis.

Mientras tanto, la aerolínea busca acelerar la recuperación de los equipajes. A partir del 3 de octubre, Thai Airways anunció la apertura de un centro de autoservicio de recogida de equipajes las 24 horas en Suvarnabhumi para facilitar la entrega de las maletas pendientes.

La emergencia deja una imagen poco habitual para uno de los principales hubs aéreos del sudeste asiático: filas de miles de valijas, vuelos cancelados, trabajadores que no pudieron llegar a sus puestos y personal militar interviniendo para ayudar a recuperar la operación.

Más allá del problema inmediato de los equipajes, las inundaciones ponen nuevamente en evidencia la vulnerabilidad de las cadenas de transporte y de los grandes nodos aeroportuarios frente a fenómenos meteorológicos extremos. Para Tailandia, un país cuya economía depende fuertemente del turismo, recuperar la normalidad aeroportuaria será también una pieza clave para restablecer la movilidad de viajeros y la actividad turística internacional.