Machu Picchu: más de 40 agencias bajo la lupa

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Autoridades investigan un presunto acaparamiento y reventa de entradas registrado entre 2024 y julio de 2026. Una sola agencia habría concentrado más de 11.200 boletos, mientras el Gobierno modificó el sistema de venta para reducir las reservas sin pago.

Cusco, Perú.

Más de 40 agencias de turismo habrían participado en operaciones de presunto acaparamiento de boletos de ingreso a la Llaqta de Machu Picchu entre 2024 y mediados de julio de 2026, según información de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco. El caso fue puesto en conocimiento público por el subprefecto de Machu Picchu, Michael Ugarte, quien informó a RPP que se impulsarán las denuncias correspondientes para determinar responsabilidades por el eventual perjuicio al Estado, al sector turismo y a la imagen internacional del Santuario Histórico.

Uno de los datos más relevantes de las investigaciones realizadas por la Subprefectura de Machupicchu y la Defensoría del Pueblo de Cusco es que una sola agencia habría concentrado más de 11.200 entradas. Según la información difundida por las autoridades, estos boletos posteriormente habrían sido ofrecidos mediante reventa por montos de hasta S/900 o US$300 por entrada. La participación y responsabilidad de cada agencia deberán ser determinadas mediante las investigaciones correspondientes.

El caso también pone bajo revisión el funcionamiento del anterior sistema digital de venta. Según explicó Ugarte, este permitía mantener una reserva durante hasta tres horas sin concretar inmediatamente el pago, mecanismo que presuntamente podía ser aprovechado mediante nombres falsos y herramientas automatizadas o “bots”. Una auditoría oficial a ocho empresas turísticas registró 209.051 operaciones de reserva: 131.626 fueron anuladas y 73.956 terminaron con pago, de acuerdo con información publicada por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo.

Ante estos cuestionamientos, el Ministerio de Cultura implementó un nuevo mecanismo de venta que elimina la reserva previa de tres horas y exige el pago confirmado en un plazo máximo de 15 minutos. Si la compra no se concreta, el boleto vuelve inmediatamente a estar disponible para otros visitantes. La medida busca mejorar la transparencia y evitar que entradas sin pago permanezcan bloqueadas durante horas.

El episodio abre nuevamente el debate sobre la transparencia, trazabilidad y protección del visitante en uno de los principales destinos turísticos del Perú. Mientras avanzan las investigaciones para determinar responsabilidades, el desafío para las autoridades es garantizar que la disponibilidad de entradas responda efectivamente a la demanda real de viajeros y que el acceso a Machu Picchu se gestione bajo reglas claras para turistas, operadores y agencias.

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