Vecinos y propietarios locales expresan su profunda indignación ante la desprotección estatal de este Patrimonio de la Humanidad, donde los vertederos ilegales de desechos dañan gravemente la imagen turística del país.
NAZCA. A pesar de tratarse de una zona de gran peso cultural para el Perú y de ostentar el título de Patrimonio de la Humanidad declarado por la UNESCO, el entorno de los geoglifos de Nazca se ha convertido en el escenario de una alarmante problemática socioambiental. Una reciente denuncia difundida por un medio de comunicación internacional ha puesto al descubierto la presencia generalizada y constante de vertederos clandestinos de basura en este sector protegido, desatando duras críticas de la comunidad local hacia la inacción del gobierno peruano.
Los residentes y agricultores de la zona denuncian que esta situación de desprotección y abandono institucional se registra desde hace años. De acuerdo con los testimonios recogidos en el lugar, la población se ha dirigido formalmente a las autoridades competentes en reiteradas ocasiones, sin haber logrado hasta la fecha ningún tipo de reacción, respuesta técnica o plan de contingencia por parte del Estado.
Un foco de contaminación que atenta contra el patrimonio histórico
La gravedad de la situación no se limita a la acumulación de desechos sólidos comunes. Los vecinos alertan que el arrojo ilegal de desperdicios en las inmediaciones del área arqueológica se ha convertido en un problema crónico que afecta la salud pública y la integridad del paisaje cultural.
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Impacto sanitario y ambiental: Los denunciantes aseguran que el depósito de basura incluye el abandono de animales muertos y todo tipo de residuos contaminantes, describiendo el panorama como “el pan de cada día” ante la total ausencia de fiscalización.
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Afectación a predios privados: Amalia, propietaria de terrenos agrícolas ubicados en la zona de amortiguamiento, manifestó su indignación y señaló directamente que, debido a la proximidad con las famosas líneas prehispánicas, los funcionarios encargados de salvaguardar el patrimonio y gestionar los desechos sólidos municipales deberían avergonzarse de la estampa actual del lugar.
El impacto en la reputación del turismo receptivo nacional
La persistencia de estos botaderos ilegales genera una profunda preocupación en el sector y en los propios ciudadanos, quienes advierten sobre el impacto negativo que este descuido proyecta ante los miles de visitantes extranjeros que llegan anualmente a la región Ica para observar el legado de la cultura Nazca.
Al ser consultados sobre la impresión que se llevan los turistas internacionales al encontrarse con cúmulos de basura en un destino de jerarquía mundial, los afectados expresaron un fuerte sentimiento de frustración y vergüenza ajena. “Se supone que si vienen a ver cultura, ¿qué cultura ven? ¿Basural? Siento vergüenza ajena porque esto ocurre incluso dentro de nuestro predio”, enfatizó una de las residentes locales. Los gremios del sector coinciden en que la preservación de los patrimonios de la UNESCO requiere con urgencia una estrategia de largo plazo, continuidad en la vigilancia y una fiscalización rigurosa que ponga fin a la impunidad de la contaminación ambiental.
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