Un informe reciente de Mabrian revela un desplazamiento masivo de la intención de viaje tras el inicio de las operaciones militares en Oriente Medio. Mientras los países del Golfo Sufren caídas en su percepción de seguridad, España y Egipto emergen como los grandes beneficiarios
La guerra en Oriente Medio no solo ha transformado el mapa geopolítico, sino que está actuando como un “disruptor de primer orden” en las dinámicas turísticas globales. Según el último análisis de Mabrian realizado por Data Appeal, la inestabilidad aérea y los conflictos iniciados a finales de febrero han provocado un giro radical en las preferencias de los viajeros internacionales para el próximo trimestre.
El declive de la confianza en el Golfo
El estudio, que analiza millones de búsquedas aéreas entre el 28 de febrero y el 14 de marzo de 2026, muestra un deterioro progresivo en el Índice de Percepción de Seguridad (PSI) de la región. Los destinos más cercanos al área de conflicto presentan los escenarios más complejos:
Bahréin, Omán y Kuwait: Registran las caídas más pronunciadas y mayores dificultades para recuperar la confianza del viajero.
Emiratos Árabes Unidos y Qatar: Mostraron una mayor resiliencia y signos de estabilización tras una caída abrupta inicial, aunque su cuota de mercado ha descendido 1,6 puntos porcentuales respecto a 2025.
Arabia Saudita: Es la única excepción con un ligero aumento (+0,2%), impulsado principalmente por el efecto estacional del fin del Ramadán (previsto para el 19 de marzo).
Carlos Cendra, director de Marketing y Comunicación de Mabrian, destaca que la percepción de seguridad es ahora el factor decisivo: “Este indicador ha seguido deteriorándose en los países del Golfo desde el inicio del conflicto bélico”.
El Mediterráneo Sur como refugio de la demanda
Ante la incertidumbre, el flujo de viajeros internacionales está pivotando hacia destinos percibidos como más seguros en el Mediterráneo. España lidera esta tendencia con un crecimiento de +0,4 puntos en su cuota de búsquedas, seguida de cerca por Italia y Marruecos.
Por otro lado, destinos vecinos al conflicto muestran comportamientos opuestos:
Egipto: Sorprende con un repunte significativo (+0,5), mostrando una recuperación vigorosa tras un retroceso inicial.
Turquía: Se mantiene a la baja, con un descenso moderado de -0,5 puntos porcentuales, reflejando el impacto de la cercanía geográfica a la zona de crisis.
Inteligencia turística: El activo estratégico
En un mercado marcado por la volatilidad, los analistas subrayan que la capacidad de interpretar datos en tiempo real es vital para la supervivencia del sector.
“La inteligencia turística se convierte en un activo estratégico, ya que permite a destinos y empresas interpretar señales, identificar riesgos y detectar oportunidades para minimizar los impactos”, concluye Cendra.
Para los profesionales del sector en Iberoamérica, este desplazamiento de la demanda hacia el Mediterráneo abre una ventana de oportunidad para reforzar la promoción en mercados que hoy buscan alternativas estables y seguras fuera de las zonas de influencia del conflicto en Irán.
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