* El endurecimiento de los controles, el aumento de costos de visado y las largas esperas consulares alejan a mercados clave como Canadá, Europa y China. El sector estima pérdidas anuales de US$ 12.000 millones, mientras los estadounidenses se vuelcan a destinos nacionales como Florida y California.
Washington DC, 8 de enero de 2026. – Estados Unidos comienza el año confirmando un cambio estructural en su matriz turística. Según datos oficiales del Departamento de Comercio y la Oficina Nacional de Viajes y Turismo (NTTO), el país norteamericano registra una caída sostenida en la recepción de visitantes extranjeros, una tendencia que se profundiza de cara al 2026. Este vacío está siendo ocupado por el turismo doméstico, que se erige como el principal sostén de la actividad en un contexto de políticas de ingreso cada vez más restrictivas y costosas.
El costo de la burocracia: un freno al visitante global El enfriamiento del turismo receptivo no es casual. Analistas y autoridades coinciden en que el factor determinante es el endurecimiento de las políticas migratorias. Desde octubre de 2025, la implementación de la Visa Integrity Fee agregó un recargo de US$ 250 a la mayoría de los visados, mientras que el costo del sistema ESTA para países exentos casi se duplicó.
A la barrera económica se suma la burocrática: los tiempos de espera para citas consulares superan los seis meses en Europa y el año en gigantes como China e India. Además, la percepción de mayor vigilancia, con controles sobre redes sociales y exigencia de entrevistas presenciales, ha disuadido a millas de viajeros.
Mercados clave en retirada Las cifras de finales de 2025 ilustran la magnitud del retroceso en los principales emisores de turistas hacia EE.UU.:
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Canadá: Históricamente el socio principal, lidera la retracción. Los cruces terrestres cayeron más del 28% hacia finales del año pasado, desalentados por tasas fronterizas y costos administrativos.
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Europa Occidental: Países como Alemania, Reino Unido y Francia registraron caídas regionales cercanas al 17%. Los viajeros europeos están optando por destinos más sencillos y económicos dentro de su propio continente o en Asia-Pacífico.
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China: Uno de los mercados de mayor gasto, experimentó una reducción del 20% debido a tensiones geopolíticas y demoras extremas en los visados, redirigiendo su demanda hacia Japón o el Sudeste Asiático.
El sector estima que estas medidas podrían traducirse en una pérdida de hasta US$ 12.000 millones anuales en gasto turístico internacional, impactando directamente en la hotelería, aerolíneas y el sector de eventos corporativos.
El auge del turismo doméstico
En contrapartida, el mercado interno muestra un dinamismo robusto. Los estadounidenses están priorizando destinos nacionales, escapadas más cortas y la previsibilidad de costos.
Estados tradicionales como Florida (playas y parques temáticos), California , Nueva York y Hawái lideran el repunte. No obstante, también ganan terreno destinos que ofrecen naturaleza y actividades al aire libre en el sur y el interior del país, como Carolina del Norte, Carolina del Sur y Tennessee.
El desafío de la competitividad
Si bien el auge doméstico sostiene la actividad, los analistas advierten que no compensa totalmente la pérdida del turista internacional, caracterizada por estadías más largas y un mayor nivel de gasto.
De cara a eventos globales inminentes como el Mundial de Fútbol, el desafío para Estados Unidos será encontrar un equilibrio urgente entre la seguridad fronteriza y la facilitación turística, para no seguir perdiendo competitividad frente a países como Canadá o México, que avancen con políticas de promoción activa y procesos de ingreso más ágiles.
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