El Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) confirmó este último domingo 7 de diciembre que no se aplicará el cobro de la Tarifa Unificada de Uso de Aeropuerto (TUUA) para los pasajeros con conexiones nacionales en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez. La medida, que había generado incertidumbre en el sector durante las semanas previas, fue oficializada tras una serie de coordinaciones de última hora entre el gobierno y Lima Airport Partners (LAP), concesionario del terminal aéreo, con el fin de garantizar la fluidez de las operaciones domésticas.
La decisión de exonerar a los viajeros internos de esta tarifa busca proteger la competitividad de las rutas regionales y evitar un encarecimiento de los pasajes que podría frenar la recuperación del turismo nacional. Según fuentes del sector, aplicar este cobro a quienes hacen escala en Lima para viajar a destinos como Cusco, Arequipa o Iquitos habría representado un doble costo aeroportuario, desincentivando el transporte aéreo interregional. Con esta resolución, se prioriza la conectividad del país y se atiende al reclamo de los gremios turísticos que temían un impacto negativo en la campaña de fin de año.
Sin embargo, el escenario es distinto para los viajeros internacionales. Tal como se había previsto en el contrato de concesión y regulado por Ositrán, desde el mismo domingo 7 entró en vigencia la TUUA de transferencia internacional, fijada en 11,86 dólares (incluido IGV) por pasajero. Este cobro aplica exclusivamente a aquellos usuarios que arriban al país desde el extranjero y realizan una conexión inmediata hacia otro destino internacional, utilizando la infraestructura del nuevo terminal sin abandonar la zona de tránsito.
La implementación de esta tarifa internacional ha traído consigo nuevos desafíos operativos. Dado que las aerolíneas no incorporaron este monto en el precio final de los boletos emitidos con anterioridad, LAP ha tenido que habilitar plataformas digitales y módulos físicos con puntos de venta (POS) dentro del aeropuerto para realizar el cobro manual a los pasajeros en tránsito. Gremios como la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) han advertido que este mecanismo podría generar fricciones y demoras, afectando la experiencia del usuario en el principal hub aéreo del país.
Expertos en aeronáutica señalan que, si bien la exoneración de la tarifa doméstica es un triunfo para el mercado local, el cobro internacional coloca a Lima en una posición delicada frente a competidores directos como los aeropuertos de Panamá (Tocumen) y Bogotá (El Dorado), que no aplican tasas similares por transbordo. En las próximas semanas, será crucial monitorear si esta medida impacta en el volumen de pasajeros de conexión, en un momento donde el Jorge Chávez busca consolidarse como el centro de conexiones líder de Sudamérica.
