IATA advierte freno al desarrollo aéreo: cobro de nueva TUUA reduciría crecimiento del tráfico internacional a solo 3% anual

Aviación Portada - Últimas noticias Turismo en Perú

La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) expresó su profunda preocupación y lamentó que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) y Lima Airport Partners (LAP) no lograran un consenso para evitar el cobro de la Tarifa Unificada de Uso de Aeropuerto (TUUA) de transferencia internacional. La medida, que entró en vigencia el pasado domingo 7 de diciembre, obliga a los pasajeros que hacen escala en el Aeropuerto Jorge Chávez a pagar una tarifa de aproximadamente 11,86 dólares, una decisión que el gremio considera un revés para la conectividad del país.

Según las proyecciones técnicas presentadas por la IATA, la imposición de este costo adicional tendrá un impacto directo y severo en las tasas de crecimiento del sector a largo plazo. El organismo estima que, bajo el actual esquema tarifario, el tráfico internacional de pasajeros en el hub de Lima crecerá apenas un 3% anual hasta el año 2041. Esta cifra contrasta dramáticamente con el potencial real del terminal, que, de no aplicarse esta tasa, podría haber alcanzado un crecimiento cercano al 9% por año en el mismo periodo.

El gremio aéreo advierte que esta medida debilita significativamente la competitividad del Jorge Chávez frente a sus rivales directos en la región, como los aeropuertos de Tocumen en Panamá y El Dorado en Bogotá, los cuales no gravan el tránsito de pasajeros con tarifas similares o mantienen costos mucho más bajos. Al encarecer la escala en Lima, se desincentiva a las aerolíneas a utilizar el terminal peruano como centro de conexiones, lo que podría derivar en una fuga de rutas y frecuencias hacia otros hubs sudamericanos más eficientes en costos.

Peter Cerdá, Vicepresidente Regional de IATA para las Américas, ha reiterado en diversas ocasiones que el pasajero de tránsito es altamente sensible al precio, ya que no tiene a Lima como destino final, sino como un punto de paso. Al imponer una barrera económica, el Perú no solo pierde el ingreso de esa tarifa si el pasajero elige otra ruta, sino que sacrifica todo el ecosistema económico que genera un hub robusto, incluyendo el consumo en el terminal y la posibilidad de que ese viajero decida, en un futuro, ingresar al país como turista.

Finalmente, la IATA insta a las autoridades y al concesionario a reevaluar esta política en el corto plazo, buscando mecanismos que permitan financiar la infraestructura sin castigar la demanda. Para el sector, limitar el crecimiento al 3% en un momento donde se estrena una nueva y moderna infraestructura aeroportuaria resulta contradictorio con el objetivo nacional de convertir al Perú en el principal eje comercial y turístico de la región.

Loading