En una medida diseñada para blindar la competitividad turística, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció la exención del Impuesto Inmobiliario y de la Tasa de Servicios Generales (ABL) para hoteles y establecimientos gastronómicos durante el primer semestre de 2026. La iniciativa, ratificada tras la aprobación del presupuesto en la Legislatura porteña, estará vigente del 1 de enero al 30 de junio y busca ofrecer un alivio financiero directo a dos sectores claves para la generación de empleo y divisas, manteniendo a su vez el equilibrio fiscal de la ciudad por quinto año consecutivo.
Valentín Díaz Gilligan, presidente del Ente de Turismo, destacó que esta decisión es un “gesto de apoyo al sector privado” para incentivar la inversión continua. En sintonía, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, y el ministro de Desarrollo Económico, Hernán Lombardi, subrayaron que la estrategia no solo busca premiar el esfuerzo empresarial, sino también combatir la estacionalidad y sostener la actividad turística durante todo el año, capitalizando el éxito de la gestión de eventos que llevó la ocupación hotelera al 94% en noviembre pasado.
El beneficio fiscal llega en un contexto desafiante, donde Argentina se ha vuelto un destino costoso tanto para el turismo interno como para el regional, lo que había encendido las alarmas sobre una posible caída en la demanda. Con esta medida, la administración porteña intenta contrarrestar el encarecimiento de costos y asegurar que Buenos Aires se mantenga como una plaza atractiva y competitiva frente a otras capitales de la región.
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