El Departamento del Transporte (DOT) de Estados Unidos determina la conclusión de la alianza entre Delta Airlines y Aeroméxico , eliminando la inmunidad antimonopolio que desde 2016 les permitía operar de manera conjunta y expandir vuelos en la ruta México–Estados Unidos. La medida, impulsada por el gobierno de Donald Trump, entrará en vigor el 1 de enero de 2026 .
De acuerdo con la resolución, la decisión busca corregir los “efectos anticompetitivos persistentes” en el mercado, al considerar que ambas compañías ejercían una posición dominante en la Ciudad de México y en rutas clave hacia Estados Unidos, lo que generaba una “ventaja injusta” frente a otros competidores y afectaba a los consumidores.
El DOT señaló además que los impactos negativos no se limitaban al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), sino que también se extendían al transporte de pasajeros y de carga en otros aeropuertos y destinos entre ambos países. “El Gobierno de México ha mantenido una trayectoria de intervención y distorsión del mercado, lo que contraviene el Acuerdo de Transporte Aéreo entre ambos países”, apuntó la autoridad estadounidense.
Para reducir afectaciones inmediatas, el gobierno de Trump inició un período de transición hasta el inicio de 2026, con el objetivo de que las aerolíneas liquiden cuentas y eviten disrupciones en plena temporada de fin de año. Delta, según medios especializados, teme perder al menos 20 rutas internacionales que había abierto en alianza con Aeroméxico desde 2024.
En respuesta, Aeroméxico lamentó la decisión y aseguró que la medida desconoce los beneficios de la alianza en términos de conectividad, turismo y competitividad. Sin embargo, aclaró que los acuerdos de código compartido con Delta se mantendrán vigentes , lo que permitirá que los pasajeros sigan accediendo a la red combinada de vuelos de ambas compañías.
La conclusión de esta alianza representa un golpe estratégico para Aeroméxico, que había fortalecido su presencia en Estados Unidos gracias al esquema conjunto con Delta. Analistas del sector advierten que la medida podría reconfigurar la competencia en el corredor aéreo México–USA, uno de los más transitados del mundo, con beneficios inmediatos para otras aerolíneas como American Airlines y United.
