Un grupo de ronderos campesinos de Jaén, Cajamarca, azotó con chicotes al gerente central de Administración y Finanzas de Corpac, José Luis López Guzmán, durante su visita a la pista de aterrizaje del aeropuerto local, donde supervisaba los avances de la obra inconclusa.
Los dirigentes de las rondas justificaron el acto como un “castigo” ante la demora en la entrega del proyecto. El presidente de la Confederación de Rondas Campesinas y Nativas, Miguel Guevara, señaló que las constantes postergaciones representan una burla a la provincia. “Estamos haciendo justicia popular, defendiendo los intereses del pueblo”, expresó.
Según el cronograma inicial, la obra debía culminar a inicios de año, pero fue aplazada en varias oportunidades, sin resultados a la fecha. Los ronderos advirtieron que, de no cumplirse con la entrega, podrían tomar nuevas medidas de presión.
El hecho ocurrió en presencia del alcalde provincial de Jaén, Francisco Delgado Rivera, y fue registrado en imágenes que circularon rápidamente en redes sociales, evidenciando el malestar de la población.
Corpac, por su parte, emitió un pronunciamiento en el que rechazó “enérgicamente” la agresión, calificándola como un “acto de violencia injustificable” y un “uso político indebido” por parte de algunas autoridades municipales.
La entidad aseguró que las obras no se detendrán pese al incidente y ratificó que la entrega está prevista para el jueves 11 de septiembre. Asimismo, advirtió que los responsables de la agresión deberán responder ante las autoridades competentes.
