Con una balanza fuertemente inclinada hacia el turismo emisor, Argentina consolida su papel como uno de los principales mercados sudamericanos para los destinos del Caribe. Durante la temporada invernal de este año, se prevé una ocupación hotelera superior al 75% en lugares como Cancún y República Dominicana, impulsada en gran parte por visitantes argentinos.
A pesar del complejo escenario económico interno, el turista argentino continúa priorizando las experiencias vacacionales, con estadías prolongadas en familia o en grupo y una marcada preferencia por playas del Caribe. De hecho, en el primer semestre del año se registró un nivel de aumento en las noches de hotel reservadas por argentinos respecto a 2024, lo que reafirma la fidelidad de este mercado.
Entre los factores que refuerzan esta tendencia destacan la eliminación del impuesto PAIS, la estabilidad cambiaria, la desaparición de tipos de cambio múltiples y los altos costos del turismo interno. Estas condiciones han facilitado el acceso al turismo internacional, haciendo del Caribe una opción aún más atractiva y competitiva para el viajero argentino.
