La Asociación Sindical de Sobrecargos de Aviación de México (ASSA) anunció una huelga general a partir de las 00:00 horas del domingo 1 de junio, ante el estancamiento de las negociaciones salariales con Aeroméxico. El sindicato exige un aumento del 4,13% acorde con la inflación anual, además de una recuperación del poder adquisitivo acumulado desde 2020, que estiman en un rezago del 12,12% frente a una inflación del 29,89% en ese mismo período.
El conflicto involucra tanto a los trabajadores con contrato “A” como a los del contrato “B”, quienes exigen una mejora equitativa. Según ASSA, al menos 1.860 sobrecargos con contrato B apenas alcanzan ingresos equivalentes a 1,8 salarios mínimos, lo que limita gravemente su acceso a vivienda, créditos y servicios básicos como seguros. “La lucha no es solo por un aumento, sino por dignidad y calidad de vida”, enfatizó el gremio.
Aeroméxico, por su parte, ofreció un incremento del 2.9% para el contrato A y del 3.25% para el contrato B, propuesta que fue rechazada de forma unánime por los afiliados a ASSA con 136 votos en contra. La propuesta fue considerada insuficiente y desconectada de la realidad económica que enfrenta el personal de vuelo, especialmente tras el esfuerzo sostenido durante la pandemia.
El sindicato advirtió que, si no se alcanza un acuerdo satisfactorio en los próximos días, el paro del 1 de junio será inminente. “Esto ya no es negociable: dimos todo durante la pandemia y merecemos una mejora real”, expresó uno de los sobrecargos, reflejando el sentimiento de un colectivo que ha decidido llevar su reclamo hasta las últimas consecuencias.
