El movimiento turístico durante Semana Santa en Argentina registró una caída del 16% en comparación con 2023, en un escenario marcado por el ajuste económico y la reducción de feriados. Según datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), solo 2,7 millones de personas viajaron dentro del país, lo que también representó una baja del 14,9% en el impacto económico.
El gasto total alcanzó los $733.128 millones, con una estadía promedio de 3,1 días y un gasto diario por persona de $87.590. Aerolíneas Argentinas transportó a más de 210.000 pasajeros, con una ocupación del 80%. Sin embargo, el informe de CAME destacó grandes diferencias en los costos entre destinos: mientras en Tierra del Fuego un turista gastó hasta $320.000 por día, en Tucumán el promedio fue de $72.000, y en Mendoza de $75.000.
La merma en el turismo interno podría mantenerse en los próximos feriados, impulsada por el dólar estable y el interés creciente por destinos internacionales. Según expertos, la flexibilización del cepo cambiario también alienta el turismo al exterior, aunque se mantendrá el recargo del 30% para esos viajes.
Este panorama genera preocupación en el sector turístico nacional, que enfrenta el desafío de retener al viajero argentino ante un contexto económico complejo y una competencia creciente de destinos internacionales.
