Por: Tito Ilizarbe
El turismo es uno de los motores económicos del Perú, pero ¿cómo podemos crecer si en abril y mayo ya no hay entradas para Machu Picchu? ¿Por qué las autoridades solo consideran temporada alta de junio a octubre que también hay muy pocas entradas, dejando a millas de viajeros y afectados cambiando de destino, por qué no hay más entradas y millas de operadores que dependen de esta industria?
Se supone que si hay más rutas y circuitos diferentes horarios la capacidad de carga debería aumentarse por lo menos a 8 mil entradas, antes de pandemia no hemos tenido estos problemas.
Es hora de exigir soluciones reales:
✅ Ampliación de cupos y horarios para evitar que las entradas se agoten con meses de anticipación.
✅ Mejor distribución del flujo turístico para que Machu Picchu reciba visitantes de manera sostenible todo el año.
✅ Digitalización y transparencia en la venta de entradas para evitar especulación y reventa.
✅ Puesta en valor Promoción de circuitos alternativos como Choquequirao, Kuélap y otros destinos que también merecen atención.
No podemos perder oportunidades por una mala gestión. ¡El turismo necesita soluciones YA!