Un movimiento telúrico de considerable intensidad afectó este viernes varias zonas del sudeste asiático, con especial impacto en Myanmar y Tailandia. Según reportes preliminares, el evento sísmico habría causado la muerte de más de un centenar de personas y dejado numerosos desaparecidos, particularmente en la capital tailandesa, donde se registró el colapso de una estructura en construcción.
En Bangkok, testigos presenciales describieron escenas de confusión y desesperación cuando comenzaron los movimientos. Residentes evacuaron precipitadamente sus viviendas y lugares de trabajo, mientras las autoridades locales implementaban protocolos de emergencia. El sistema de transporte urbano sufrió interrupciones significativas, afectando la movilidad en la metrópoli.
Desde Lima, el gobierno peruano manifestó su solidaridad con las naciones afectadas y confirmó que, hasta el momento, no se tiene registro de connacionales perjudicados por el incidente. Las representaciones diplomáticas en la región permanecen en alerta para brindar asistencia a ciudadanos que eventualmente pudieran requerir apoyo.
Organismos internacionales y líderes mundiales han expresado su disposición a colaborar en las labores de recuperación. Mientras tanto, equipos especializados trabajan en las zonas más afectadas para evaluar los daños y prestar ayuda a las víctimas. Las autoridades recomiendan mantener la calma y seguir las indicaciones oficiales ante posibles réplicas.