La ciudad colonial de Ayacucho, reconocida por sus 33 iglesias y su fervor religioso, espera la llegada de más de 25,000 turistas entre el 10 y 20 de abril para su emblemática Semana Santa, declarada Patrimonio Cultural de la Nación. Sin embargo, representantes del sector turístico como Alejandro Mancilla, presidente de Caretur Ayacucho, advierten que esta cifra podría ser menor a años anteriores debido al mal estado de la carretera Libertadores, principal vía de conexión con Lima, que afecta el flujo de visitantes.
El Gobierno Regional de Ayacucho, en coordinación con el Arzobispado, ha implementado un plan de promoción para destacar los atractivos de la ciudad, que incluyen desde la Catedral barroca del siglo XVII hasta el Santuario Histórico de la Pampa de Ayacucho, escenario de la batalla que selló la independencia sudamericana. No obstante, la falta de mantenimiento en rutas clave y la limitada oferta de vuelos directos desde Lima podrían frenar el potencial turístico de la festividad.
La celebración, que fusiona tradiciones católicas y andinas, contará con procesiones multitudinarias como la del Señor del Santo Sepulcro (Viernes Santo) y el emotivo encuentro entre Jesús Nazareno y la Virgen Dolorosa (Miércoles Santo). Autoridades destacan que, pese a los retos, el 80% de los hospedajes ya registran ocupación plena para los días centrales de la festividad.
Mientras el sector privado urge mejoras en infraestructura vial, el Ministerio de Cultura resalta que la Semana Santa ayacuchana genera anualmente US$ 5 millones en derrama económica. Este año, se han reforzado los operativos de seguridad y sanitarios para garantizar una experiencia segura en uno de los eventos religiosos más importantes de América Latina.