Aerolíneas Argentinas avanza en su plan de reducción de costos con el cierre de oficinas en varias ciudades del país. La compañía desactivará sus instalaciones en Bariloche y ya cerró su punto de ventas en Comodoro Rivadavia, sumándose a los cierres previos en Ushuaia y El Calafate. «La atención se trasladará a la virtualidad, y no se descarta centralizar todo lo comercial en Buenos Aires», explicaron desde la empresa.
En las próximas semanas, también bajarán sus persianas las oficinas de Neuquén, Santa Fe, Bahía Blanca, Salta y Posadas. En Neuquén y Bariloche, los cierres se concretarán antes del 30 de abril, ofreciendo a los empleados la opción de retiro voluntario. Quienes no lo elijan serán reubicados en áreas operativas de los aeropuertos o pasarán a trabajar en modalidad home office.
Esta medida se suma a otras decisiones recientes, como la cancelación de beneficios para pilotos y tripulantes, incluyendo el servicio de traslados en remises. Con estos cambios, Aerolíneas Argentinas busca optimizar sus recursos y adaptarse a un modelo más digital, aunque genera incertidumbre entre sus empleados y usuarios en el interior del país.